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domingo, 9 de marzo de 2025

Pena, justicia y justicia restaurativa

 

(imagen propiedad de Virginia Domingo)

La pena viene a dar cierta tranquilidad a la comunidad, sobre todo cuando implica privación de libertad para el ofensor, pero esto es solo de forma aparente, porque nada cambia para la víctima y la sociedad, el daño sigue ahí y el quebranto de las relaciones se mantiene. Por eso, es necesario buscar otras formas de hacer justicia que implique recomponer las relaciones sociales desquebrajadas tras el daño producido con el delito.

 Además es común pensar que las víctimas solo desean venganza cuando lo importante es ayudarlas a sanar, para eso será necesario canalizar estos sentimientos negativos por otros que los ayuden a recuperarse tras el delito. Por eso, el proceso penal es muy frio y y hace que los infractores deshumanicen a sus víctimas igual que ocurre con las víctimas con respecto a los ofensores....la justicia restaurativa abre la puerta a la humanización de los afectados por el delito, su sanación y sobre todo al restablecimiento de las relaciones rotas tras el daño causado por el delito

domingo, 17 de septiembre de 2023

¿Quién es la víctima?


 ¿QUIÉN ES LA VÍCTIMA?

A la hora de hablar de Justicia Restaurativa, tanto como concepto global como aplicada a los procesos restaurativos que derivan en encuentros, la víctima es la protagonista principal por cuanto al ser la que ha sufrido el daño, será la que podrá decidir cómo quiere ser reparada. Sin embargo, siempre y en todo caso¿ tenemos claro quienes son las víctimas?, y si es así, ¿las tenemos en cuenta?. No siempre el rol de víctima está claro, en delitos menores, a veces no es algo extraño, pensar en quién es la víctima y quién es el infractor, incluso ambos roles pueden ser intercambiables, otras veces en delitos graves, por supuesto está claro, aun así a veces no podemos negar la evidencia de que los infractores, son víctimas del propio sistema, de su situación social, y de sus circunstancias personales, no se trata con esto de justificar el delito y su actitud,  sino de intentar generar la empatía suficiente para entender cómo ayudar no solo a la víctima a despojarse del rol de víctima sino ayudar también al infractor a reconectar con su humanidad y así evitar que sobre él, recaiga el estigma permanente de ser un "delincuente"