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lunes, 13 de junio de 2022

Paradigma restaurativo y retributivo

Nos hemos centrado demasiado en los derechos modernos,  en el castigo y la vergüenza estigmatizante como forma de evitar que el infractor vuelva a delinquir. Esto en lugar, de ayudar a evitar la reincidencia,  lo que hace es fomentar el círculo de la vergüenza y más violencia.

El paradigma retributivo podría ser como sigue:



Frente a esto la Justicia Restaurativa en el ámbito penal, sí reprocha el infractor el daño cometido pero como paso previo a que reconsidere su comportamiento, vea que efectivamente fue su responsabilidad y decida reparar el daño causado a todos los afectados como paso previo a su reconexión de nuevo con la comunidad, ayudando así a que la víctima pueda reconectar también.

Sería este paradigma restaurativo como sigue:




domingo, 8 de mayo de 2022

Justicia restaurativa y/o castigo


INTRODUCCIÓN

Lo cierto es que si pensamos en el fin de la pena como el castigo o la retribución, es decir, devolver al infractor una cantidad de dolor que se corresponda con el daño causado puede ser suficiente o más que suficiente. No obstante, la retribución como fin de la pena se centra en la dimensión pública de la delincuencia. El estado debe dar a entender que toda violación de la norma es desaprobada y el ciudadano debe comprenderlo, para evitar futuros quebrantamientos de las leyes. Sin embargo, si pensamos en un delito muy grave, como la muerte de seres vivos, ¿Cuánto castigo sería suficiente para compensar las pérdidas de vidas? Jamás se podría poner en una balanza el delito grave y el castigo porque ni tan siquiera la muerte del infractor, como el castigo más terrible, podría equilibrar la pérdida de seres vivos inocentes. El retribucionismo como fin de la pena se basa en una especie de venganza recíproca y muchos creen que se hace justicia si el infractor tiene dificultades y el equilibrio trata de adquirirse mediante el pago, de devolver al delincuente el sufrimiento que causó por el delito. Sin embargo, el desequilibrio con respecto a las víctimas directas y la sociedad seguirá existiendo. 

jueves, 9 de septiembre de 2021

La empatía eje fundamental de la justicia restaurativa



CENTRARSE EN EL BINOMIO DAÑO-REPARACIÓN ES MÁS ADECUADO

Parece que siempre con el proceso penal, nos centramos en el binomio delito-pena y claramente hay un delito, pero lo realmente importante es que hay una persona que ha sufrido un daño, bien directa o indirectamente, es decir hay seres humanos que han pasado a convertirse en victimas. Por eso, la mayoría de los que creemos en la Justicia Restaurativa,  nos planteamos que el castigo en si mismo, no ayuda con las necesidades de las personas afectadas, sino el cambio de prioridades: primero hay que centrarse en el binomio daño-reparación (atendiendo las necesidades y las expectativas de las victimas sobre la justicia) y después atenderemos el binomio delito-pena (atendiendo la demanda del estado, ya que puesto que una norma creada por él se ha vulnerado, hay que castigar al infractor). No se trata de un cambio drástico sino de alterar el orden de importancia, a la hora de tratar y abordar el delito. Tal parece que al centrarnos primero en que se ha cometido un delito y que hay que castigar al infractor, estamos dotando de protagonismo exclusivo a este infractor y al estado, cuando es todo lo contrario, son las victimas ( las personas afectadas) las que deben tener prioridad en todas las actuaciones referentes al delito pero sin olvidarnos de la persona que causó daños, porque esto también le ha dañado,y por supuesto, necesitan también ser ayudados a entender el impacto de sus acciones.