domingo, 15 de noviembre de 2020

Motivos de la persona ofensora para creer en justicia restaurativa


 SINCERIDAD DE LOS INFRACTORES

En ocasiones, muchas personas me preguntan sobre la sinceridad y los motivos de los infractores para participar en un proceso de justicia restaurativa. ¿Por qué ? Porque piensan que  puede ser una válvula de escape sencilla para muchos y así eludir las consecuencias jurídicas de sus actos. Otras veces, lo que ocurre es que damos por perdida a una persona, me explico, alguien que no es su primer delito, pensamos que es imposible que "cambie" y pueda reconducir su vida, es decir, no creemos que los seres humanos podamos cambiar. Por eso, por ejemplo, considero un error que se suela decir por algunas personas que solo podrían participar en un proceso restaurativo, infractores no reincidentes, ¿y si los reincidentes no tuvieron la oportunidad en su primer delito de participar en un proceso restaurativo? o ¿y si simplemente el efecto de escuchar el impacto que el delito ha tenido en la víctima, puede ser determinante para que quiera cambiar, solo por el hecho de no ser su primer delito, no se lo vamos a permitir? 

Sería perjudicial para él mismo porque continuaría con su rol de infractor, sin posibilidad de reinserción pero tampoco sería bueno para la comunidad porque en lugar de recuperar, como alguien productivo para todos a esta persona, lo impedimos con el posible riesgo de convertirnos en futuras potenciales víctimas. 

Respecto de la sinceridad de un acto, es complicado pero si hay indicios de esto, porque los encuentros restaurativos son totalmente voluntarios y el infractor,  para participar debe reconocer al menos en parte, su participación en el hecho delictivo ( eso es radicalmente diferente de la justicia tradicional, que en lugar de fomentar la asunción de responsabilidad, lo que hace es facilitar la negación del delito, o su justificación), esto ya para muchos infractores puede resultarles complicado y ponerles en un dilema. Por eso, los que acceden es más probable que lo hagan por voluntad propia y guiados sino por su sincero arrepentimiento si, por cierta curiosidad o dudas sobre la víctima, ya que muchos no las ven como seres humanos, separan el acto delictivo de la persona que lo sufren y tienen tendencia a pensar que no dañaron a una persona. El proceso restaurativo genera un grado de intimidad, un escenario de humanidad entre las partes que favorece que si al principio, no fueron totalmente sinceros sus motivos, el proceso genera esta sinceridad. Incluso si se trata de programas individuales en los que no hay encuentro con víctimas o no siempre, se puede generar este espacio para que las personas reflexionen sobre lo realizado hasta ahora, y cómo ven su futuro, porque la justicia restaurativa les dice que creemos en ellos pero ellos tienen que hacerlo también para poder cambiar.

BENEFICIOS PENITENCIARIOS Y JUSTICIA RESTAURATIVA

En cuanto a los beneficios jurídicos y  penitenciarios, estos existen en la justicia tradicional (atenuantes, eximentes...) en la Justicia Restaurativa, en delitos graves, el infractor,  no obtendrá nunca un beneficio por participar en un proceso (al menos por el momento y a priori),  al tratarse una delito muy serio, sin embargo, este proceso restaurativo o programa  podrá resultar muy beneficioso para favorecer su reinserción. Para muchos, puede resultar más sencillo la posición del que que simplemente va a juicio, y de forma pasiva se limita intentar justificar o negar los sucedido para librarse de la condena, sin asumir lo que hicieron y su deber moral de reparar, o hacer lo posible de devolver algo bueno, a cambio del mal que causaron. Pero el hecho de participar en un proceso restaurativo con una reunión conjunta o en un programa individual aunque no haya reunión conjunta, es mucho más complicado porque los hace reflexionar, ver el impacto de sus acciones y pensar en los daños causados. Este proceso de reflexión es quizá más duro pero más sanador y transformador para que las personas ofensoras decidan que van a hacer lo correcto.

CONCLUSIÓN

Por eso, la Justicia Restaurativa busca en el fondo de cada infractor, su humanidad y empatía y la hace florecer, quizá no lo logre en todos, pero estoy segura que en muchos sí. Y es que ayudando a los infractores, también se ayuda a las víctimas, unidas a ellos por el delito y todo lo que esto, trae consigo.

2 comentarios:

  1. Es realmente mucho lo que puede beneficiar la justicia restaurativa a las partes en conflicto y a la sociedad en general, la asunción de responsabilidad a partir de la reflexión de los actos del infractor y los daños que causó si que podrian provocar una transformación en él.

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  2. Aun cuando el ofensor no sea sincero al participar en un proceso restaurativo, recibir una pena que lo obliga a trabajar gratuitamente para reparar el daño ocasionado es mucho mejor que simplemente estar encarcelado sin posibilidad de reparar nada.

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