Mostrando entradas con la etiqueta la justicia restaurativa trata de fortalecer las relaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta la justicia restaurativa trata de fortalecer las relaciones. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de mayo de 2026

La Justicia Restaurativa y la comunidad: reconstruir los vínculos dañados

 INTRODUCCIÓN

Con frecuencia escuchamos afirmar que “no hay justicia”. Y, en cierto modo, es lógico que así sea, porque la justicia afecta directamente a la ciudadanía y a todos los miembros de la comunidad. Cuando una persona sufre un delito acude al sistema penal esperando encontrar una respuesta adecuada a sus necesidades, imaginando que, como afectada directa, tendrá un papel protagonista en el proceso.

Sin embargo, la realidad suele ser muy distinta. Muchas víctimas descubren que apenas participan de manera significativa en aquello que más profundamente ha impactado sus vidas. El proceso penal tradicional convierte a menudo a las personas afectadas en meros observadores de un conflicto que les pertenece emocional y vitalmente, pero que acaba siendo gestionado casi exclusivamente por profesionales y estructuras institucionales.

Nuestro sistema penal se ha sostenido históricamente sobre una concepción esencialmente retributiva de la justicia, donde el delito es entendido principalmente como una ofensa contra el Estado y donde la respuesta se centra en el castigo del infractor. En este modelo, la justicia parece pertenecer a jueces, fiscales, abogados y procedimientos, mientras que las víctimas y la comunidad quedan relegadas a un papel secundario.

Por ello, resulta necesario un cambio profundo o, más aún, una verdadera transformación en la manera de entender la justicia. La Justicia Restaurativa surge precisamente como una corriente filosófica y práctica que busca transformar el sistema penal tradicional, reconociendo que el delito provoca daños reales no solo a las víctimas directas, sino también a la comunidad en su conjunto. Desde esta perspectiva, la persona infractora debe asumir responsabilidad por sus actos y tener la oportunidad de reparar el daño causado. Pero, al mismo tiempo, las víctimas y la comunidad deben recuperar un papel activo en la búsqueda de respuestas, reparación y reconstrucción de los vínculos dañados.El paso de la Justicia Retributiva a la Restaurativa supone, en definitiva, transformar el papel del Estado: deja de ser el único protagonista para convertirse en un colaborador o socio de la comunidad en la gestión del conflicto y en la reconstrucción del tejido social.

miércoles, 3 de enero de 2024

Justicia retributiva y restaurativa


INTRODUCCIÓN

Me gusta recordar por qué la Justicia Restaurativa surge y para esto, nada mejor que contraponerla a la actual Justicia Retributiva. Es interesante ver las diferencias puesto que como en nuestra Justicia actual, también existe la reparación del daño, y esta reparación es una necesidad de las víctimas que aborda precisamente,  la Justicia Restaurativa, últimamente veo que se confunden también estos conceptos y se piensa que Justicia Restaurativa es reparar, o más bien reparadora. Y siguiendo esta lógica, no tendría sentido la Justicia Restaurativa puesto que nuestra Justicia ya contempla y prevé esta reparación del daño.

viernes, 6 de diciembre de 2019

La importancia de las relaciones para la justicia restaurativa

INTRODUCCIÓN
El ser humano, igual que la mayoría de los seres vivos, vive en comunidad. Desde que nacemos nos relacionamos con un grupo, la familia, el colegio, los amigos...Por eso, todos estamos interconectados y lo que hacemos afecta a los demás, igual que lo que los demás hacen, nos “toca” de forma directa o indirecta en nuestra vida. Las relaciones entre los miembros es un elemento fundamental ya que todos nosotros estamos condicionados por estas relaciones, incluso antes de nuestro nacimiento. En la medida en que nuestros padres se han mantenido juntos o se han distanciado, han estado en contacto con otros miembros de la familia y otras variables, todo esto influye en lo que somos o podemos llegar a ser. La relación con los que nos quieren y /o deberían preocuparse por nosotros, también determina nuestro carácter. Las personas nos basamos en las relaciones y en ocasiones éstas nos pueden afectar también negativamente por el simple hecho de querer ser aceptados o queridos en el grupo.Estas relaciones que podríamos calificar como “dañinas” pueden repercutir en las relaciones con otras personas ajenas a ese grupo, un ejemplo claro de esto podría ser el joven que para ser admitido en el círculo de amigos, comete un delito, dañando así su relación con la víctima, por adquirir una relación con ese grupo concreto.