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miércoles, 15 de mayo de 2024

Películas sobre justicia restaurativa: realidad versus ficción



Cuando te dedicas a algo relativamente novedoso siempre es bueno cualquier forma de publicidad de lo que haces. Se trata de intentar “vender” a lo que te dedicas o al menos intentar transmitir al ciudadano, qué es y qué beneficios puede tener.  Con la justicia restaurativa pasa lo mismo, todo lo que pueda aportar claridad a nuestro trabajo es bienvenido. Sin embargo, en los últimos tiempos proliferan películas que tratan de informar sobre justicia restaurativa y lo único que generan es error en muchos aspectos de lo que consiste el trabajo del facilitador.

FACILITAR PROCESOS RESTAURATIVOS: REALIDAD VERSUS FICCIÓN

La última película que habla de justicia restaurativa esta vez la película francesa titulada en España “las dos caras de la justicia” comienza bastante bien. En el inicio se puede ver una formación de facilitadores en la que el profesor les viene a decir , aunque no con estas palabras, que no se puede sermonear a la persona ofensora, que no son abogados no les interesa los datos del delito y que no pueden decir cosas como entiendo por lo que estas pasando porque es imposible….la verdad que este comienzo es claro en lo que no hace un facilitador (y que por cierto algunos facilitadores de renombre en España deberían grabarse a fuego para que luego no vendan que en justicia restaurativa se hace preguntas como ¿a cuantos has matado y cómo?)

Continuar leyendo en lawandtrends https://www.lawandtrends.com/noticias/penal/peliculas-sobre-justicia-restaurativa-realidad-versus-ficcion-1.html#gsc.tab=0

martes, 11 de enero de 2022

Justicia restaurativa y víctimas


 INTRODUCCIÓN

Para los que nunca hemos sido víctimas directas de un delito, es complicado ponernos en el lugar de una persona que ha sufrido un delito, especialmente si ha sido grave. La justicia penal tradicional hace  por lo general, que las víctimas se sientan más víctimas durante todo el proceso, son  interrogadas una y otra vez, teniendo que recordar el dolor que sufrieron y reviviendo el trauma. Y cuando quizá, empiezan a superar lo vivido, son llamadas al juicio. Pero además, el proceso penal se olvida de otras víctimas, las  indirectas como sus familiares y allegados, no se las tiene en cuenta y no pueden hablar, a no ser que sean testigos del crimen. En general, tanto víctimas directas como indirectas acuden al juicio oral con unas expectativas diferentes, pensando que van  a poder desahogarse, que van a ser escuchadas y van a poder hablar no solo sobre cómo sucedieron los hechos, sino también acerca de  cómo se sintieron cuando sufrieron el delito y después, cómo es su vida tras el crimen y qué necesitarían para poder superarlo.