LA JUSTICIA TRADICIONAL EXCLUYE Y ESTIGMATIZA
Muchas veces he visto que a las personas nos resulta muy difícil pensar en la persona ofensora y verlo como la un ser humano, sobre todo si el delito es de cierta gravedad, esto igual cambia si es un familiar nuestro, el que ha cometido un delito. Generalmente para muchas personas, es más fácil ver al victimario como alguien diferente del resto de la población, como alguien que por sus circunstancias o características tiene tendencia a delinquir. En estos casos, lo que debería hacerse es intentar neutralizar a estos infractores para evitar que vuelvan a delinquir, puesto que sus circunstancias les hacen proclives a ello. Estaríamos hablando de una justicia que excluye, estigmatiza y separa para evitar un daño al resto de la comunidad. Aunque me duela decirlo esta es la Justicia que muchas veces tenemos y que fomentamos a través de los medios de comunicación. Sin duda, para alguien que ha sufrido un delito puede ser más tranquilizador pensar que el que le ha causado un daño es una persona proclive a la delincuencia, diferente del resto de la población, casi un demonio. Sin embargo, la realidad es que en la generalidad de los casos la persona ofensora es alguien normal, que en un momento dado ha ido por un camino diferente y esto le ha llevado a dañar a otro ser humano y a la sociedad.
