viernes, 15 de enero de 2021

Un principio fundamental de la justicia restaurativa, el respeto

 


OBJETIVO DE NUESTRO PROGRAMA INDIVIDUAL EN PRISIÓN

Cuando me preguntan que tratamos de conseguir con el programa individual de justicia restaurativa que tenemos en el centro penitenciario de Burgos, solía responder que el reconocimiento del daño, su voluntad de querer repararlo o mitigarlo, y que cuando vuelvan a la sociedad decidan no volver a delinquir. Con el paso del tiempo y ya con un segundo grupo en marcha,  creo que lo intentamos es conectar y preocuparnos por los participantes como personas, como seres humanos que son mirando más allá del daño que cometieron.

Esto por supuesto, no significa que justifique los daños o el comportamiento que tuvieron sino todo Lo contrario soy dura con el comportamiento pero no con ellos, tengo claro que aislando y estigmatizando a las personas, no vamos a conseguir cambios de comportamiento pero si les tratamos como personas, ven que de verdad importan el cambio si va a ser más satisfactorio. Para esto no nos olvidamos de las víctimas, sino que es esencial que vean el daño que causaron porque solo así humanizaran a las víctimas dejaran de justificar sus comportamientos y decidirán cambiar.

SE TRATA DE APOYAR A LAS PERSONAS

No se trata de apoyar a víctimas o apoyar a ofensores, se trata de apoyar a los seres humanos y recordarlos que son importantes. Lo que hacemos es intentar  llegar a las personas ofensores y apoyarlos en cómo se sienten respecto a quienes son, y como se pueden llegar a sentir, en el momento que decidan cambiar el comportamiento, hacer las cosas bien y reparar los daños que ocasionaron primero a las víctimas, pero también a sus familias y a ellos o ellas mismas. Esto es para mi la justicia restaurativa,  reconocernos en los demás, de conectar como seres humanos y de compartir para avanzar hacia la curación y la sanación siempre respetando a las víctimas, por supuesto.

1 comentario:

  1. ¡Muy buen intento de reparar a las víctimas y de recuperar mediante el respeto a los ofensores!
    ¡Enhorabuena!
    Pero, si se sigue encarcelando, no se logrará ninguno de las dos propósitos.
    En la cárcel no hay prácticamente posibilidades de reparar y es casi imposible que se trate a los ofensores con respeto, porque, más allá de que los ofensores deben pagar por su delito, al encarcelarlos inevitablemente se los denigra y estigmatiza.
    La solución es sustituir el encierro por penas consistentes en tareas reparativas o comunitarias con producto destinado a indemnizar a las víctimas.
    La justicia restaurativa debería insistir enérgicamente en este punto si quiere lograr su loables objetivos.
    De lo contrario, todo lo que se obtiene (o casi todo) se irá por el sumidero.

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