domingo, 31 de enero de 2021

Las personas pueden cambiar


 QUERER CAMBIAR

Entiendo que una consecuencia beneficiosa de la Justicia Restaurativa es la reducción de la reincidencia, sin embargo, también es cierto que a muchas personas les cuesta creer que el infractor tras un proceso restaurativo pueda decidir no delinquir y vivir de acuerdo a las normas, muchos me preguntan ¿por qué el infractor  decide no volver a delinquir y abandonar su carrera delictiva?.¿Es cierto que la justicia restaurativa produce este efecto? Obviamente, una vez más tengo que decir que la Justicia Restaurativa no es la panacea pero si se es cierto que en algunos personas puede ser esencial para este "cambio". Aunque algunos puedan pensar que esto es imposible, la realidad es que hay personas que deciden cambiar y entonces ¿Qué motiva este cambio? Y sobre todo ¿Cuál es el proceso que les hace querer cambiar?. Estoy convencida que quizá la justicia restaurativa en sí misma,  no es el detonante en todos los casos, creo que en ocasiones,  la simple oportunidad de mirar a las personas como personas, más allá del daño cometido, es el comienzo de su voluntad de querer cambiar. 

LA JUSTICIA RESTAURATIVA NO ALIENTA EL CAMBIO, SI LA RESTAURATIVA

Lo cierto es que la Justicia tradicional no motiva generalmente este cambio, sino todo lo contrario, es un proceso ceremonial y lleno de rituales y protocolos, que lo que hacen no es sino incidir, aún más en el estigma de ser tratado y considerado como delincuente. 

Más bien se le mira por el delito que como la persona qué es. Con estas premisas,  no es de extrañar que muchos infractores, se olviden de que son personas, y se alejen de la realidad del delito que cometieron.

Frente a esto, la Justicia Restaurativa tiene en cuenta las emociones y su visión del delito es distinta, no es solo una violación de la norma sino una violación de las relaciones de las personas que son miembros de la comunidad.

Los procesos restaurativos fomentan su responsabilización, les hacen ver cual es el impacto real que el delito ha causado y lejos de mirarlo por el daño que ha ocasionado, le da la oportunidad de hacer las cosas bien, y de cambiar. Si voluntariamente deciden cambiar y abandonar su carrera delictiva, van a ser ayudado. La Justicia Restaurativa les trata como seres humanos.

CONCLUSIÓN

Por eso, el desistimiento y la Justicia Restaurativa van unidos y sus beneficios tienen un efecto importante, no solo en infractores, sino también en las víctimas y en la sociedad, que se sentirán más seguras. Y para que todo esto sea posible nosotros como sociedad debemos cambiar nuestra forma de pensar porque las personas si pueden cambiar si tienen la oportunidad. Quizá si se conociera el interior de las cárceles, lo que implica estar privado de libertad, lo que sucede dentro y conociera a las personas, cambiarían de opinión.


1 comentario:

  1. La justicia tradicional impone al infractor un castigo, generalmente en forma de encierro improductivo, denigrante, estigmatizante y meramente aflictivo.
    Esto casi siempre produce cambios contraproducentes, que empeoran a las personas en vez de mejorarlas y, así, incentivan reincidencias que realimentan la delincuencia.
    Si la justicia restaurativa se propone lo contrario, debería revisar el concepto de castigo, en general, y de pena de prisión, en particular, para lograr su propósito de incentivar un cambio positivo de actitud en las personas que han delinquido.

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