lunes, 4 de agosto de 2025

Hacer justicia implica más que castigar

 


EL FIN DE LA PENA

Lo cierto es que si pensamos en el fin de la pena como el castigo o la retribución, es decir, devolver al infractor una cantidad de dolor que se corresponda con el daño causado puede ser suficiente o más que suficiente. No obstante, la retribución como fin de la pena se centra en la dimensión pública de la delincuencia. El estado debe dar a entender que toda violación de la norma es desaprobada y el ciudadano debe comprenderlo, para evitar futuros quebrantamientos de las leyes. Sin embargo, si pensamos en un delito muy grave, como la muerte de seres vivos, ¿Cuánto castigo sería suficiente para compensar las pérdidas de vidas? Jamás se podría poner en una balanza el delito grave y el castigo porque ni tan siquiera la muerte del infractor, como el castigo más terrible, podría equilibrar la pérdida de seres vivos inocentes. El retribucionismo como fin de la pena se basa en una especie de venganza recíproca y muchos creen que se hace justicia si el infractor tiene dificultades y el equilibrio trata de adquirirse mediante el pago, de devolver al delincuente el sufrimiento que causó por el delito. Sin embargo, el desequilibrio con respecto a las víctimas directas y la sociedad seguirá existiendo.

domingo, 3 de agosto de 2025

Daños y necesidades de las víctimas


 

(imagen propiedad de Virginia Domingo)

Es interesante recordar qué daños sufren las víctimas y cuáles son en realidad sus verdaderas necesidades. Cuando sufrimos un daño, generamos unas necesidades y éstas son en las que se centra la Justicia Restaurativa, mucho mejor que la Justicia tradicional. Cuando la víctima tiene miedo, necesita volver a sentirse segura, además sentirá irá por haberse convertido en víctima, por eso reclamará justicia. Justicia que aunque muchos piensan que es castigo, no es así, las víctimas necesitan sentir que alguien se responsabiliza por el daño sufrido, y esto lo consigue los procesos restaurativos de una manera más eficaz y sincera. Además el delito, el proceso penal... genera ansiedad, necesitan recuperar el control de su vida, sentirse respetadas y sobre reequilibrar las consecuencias del delito.

viernes, 1 de agosto de 2025

Programas de justicia restaurativa en la comunidad para prevenir la violencia. A propósito del caso de Torre Pacheco

 


Torre Pacheco es una tranquila localidad de Murcia, en el sur de España, que vio su calma evaporarse de golpe tras una serie de disturbios y enfrentamientos de tinte xenofóbico que en los últimos días han llevado a esta comunidad, de apenas 41.000 habitantes, a pasar las noches encerrada y con temor generalizado.

Todo comenzó luego de que un vecino de 68 años fuera agredido el pasado 9 de julio. Por el hecho han sido detenidas tres personas, según le dijo un portavoz de la Guardia Civil a CNN. El hombre aseguró ante varios medios de comunicación que sus atacantes eran marroquíes, lo que desencadenó una oleada xenofóbica que ha sido azuzada desde entonces por la ultraderecha y mantiene a la región en vilo.

Llevamos una semana asistiendo a cómo la violencia ha escalado en un pueblo teóricamente tranquilo tras un ataque injustificado a un señor mayor del pueblo por parte de una persona de origen magrebí. Este acto violento ha generado una reiteración de la violencia por parte de grupos xenófobos que han empezado a relacionar inmigración y delincuencia y la consiguiente respuesta de grupos de personas inmigrantes que ven su integridad amenazada. Esto es un claro ejemplo de como la violencia solo engendra más violencia.

LA CONVIVENCIA BASE DE NUESTRAS RELACIONES

El ser humano, igual que la mayoría de los seres vivos, vive en comunidad. Desde que nacemos nos relacionamos con un grupo, la familia, el colegio, los amigos...Por eso, todos estamos interconectados y lo que hacemos afecta a los demás, igual que lo que los demás hacen, nos “toca” de forma directa o indirecta en nuestra vida. Las relaciones  es un elemento fundamental ya que todos nosotros estamos condicionados por estas relaciones, incluso antes de nuestro nacimiento. En la medida en que nuestros padres se han mantenido juntos o se han distanciado, han estado en contacto con otros miembros de la familia y otras variables, todo esto influye en lo que somos o podemos llegar a ser. La relación con los que nos quieren y /o deberían preocuparse por nosotros, también determina nuestro carácter.  Es más aunque pensamos que el castigo disuade de cometer delitos son las relaciones sanas las que verdaderamente disuaden de cometerlos. Esto implica que en la medida de que las personas se sientan integradas y conectadas con la comunidad es menos probable que quieran dañarla porque entienden que ellos y ellas son parte. La desconexión con el grupo es la que genera el aumento de la posibilidad de que se genere violencia y se cometan delitos.Continuar leyendo en lawandtrends

jueves, 31 de julio de 2025

Hacer justicia con la justicia restaurativa


 INTRODUCCIÓN

La Justicia Restaurativa ayuda a reequilibrar a la víctima con respecto al infractor. Aunque parezca lo contrario, cuando se comete un delito, víctima e infractor están más unidos que nunca, es un relación de interdependencia pero en la que la víctima esta supeditada al infractor, y es que aparecen unidos por el lazo del crimen pero son lazos negativos y nada constructivos, que la hacen estar en desequilibrio con respecto al infractor. Es necesario para que la víctima pueda recuperarse del delito, y empezar su camino restaurativo hacia la sanación, cortar este lazo que los une o cambiarlo de negativo a otro positivo y que la sitúen en situación de igualdad, es decir que la haga recuperar el control de su vida. Esto solo se puede conseguir cuando decida despojarse del rol de víctima, como oí a una víctima: "todo cambió cuando decidí dejar de sentirme víctima". Efectivamente la Justicia Tradicional potencia que las víctimas no dejen de sentirse así es más, tal parece que las considera incapaces de tomar sus propias decisiones, por eso todo es gestionado por terceros, ajenos al delito que han sufrido. Por el contrario, la Justicia Restaurativa devuelve el protagonismo a la víctima, ya no va a ser una persona que no puede tomar sus propias decisiones, nadie mejor que ella para saber qué necesitan para recuperarse del delito sufrido, y tomar el control de su vida. De esta forma, aunque el delito o más bien el daño sufrido, siga estando ahí, la relación ya no será perjudicial y dañosa para la víctima sino que será equilibrada, podrá llevar el haber sufrido el delito,  con honor y sentirse respetada. 

miércoles, 30 de julio de 2025

Facilitación de procesos restaurativos en violencia sexual (II)

 


INTRODUCCIÓN

Siguiendo con la recomendación del libro, The Little Book of Restorative Justice for Sexual Abuse, hoy hablaré de la siguiente premisa sobre procesos restaurativos especialmente en delitos graves:

El proceso de justicia restaurativa requiere rendición de cuentas y responsabilización del infractor. Dado que la seguridad es necesaria para futuras víctimas potenciales, la rendición de cuentas por infractores, requiere planes de seguridad, supervisión, límites claros y expectativas de comportamiento.  Esto quiere decir, que obviamente, si un infractor asume lo que ha hecho, reconoce el daño y se responsabiliza por él, es menos probable que decida volver a delinquir, lo que repercute positivamente en todos nosotros, como comunidad, ya que será menos probable que nos convirtamos en futuras víctimas. En esto radica también los beneficios de la Justicia Restaurativa. Sin embargo, la responsabilización y rendición de cuentas, no siempre es sencilla. De hecho, aunque en ingles se diferencian ambos conceptos, en castellano no encuentro mayores diferencias, ya que ambos parten de la responsabilización. La rendición de cuentas, se relaciona en nuestro derecho, con el ámbito administrativo y político, sobre todo, y lo definen como un acto administrativo mediante el que los responsables de la gestión de los fondos públicos informan, justifican y se responsabilizan de la aplicación de los recursos puestos a su disposición en un ejercicio económico.

martes, 29 de julio de 2025

Facilitación de procesos restaurativos en violencia sexual (I)


INTRODUCCIÓN

Hace tiempo, leí  el libro : The Little Book of Restorative Justice for Sexual Abuse by Judah Oudshoorn, Michelle Jackett, and Lorraine Stutzman Amstutz y lo recomiendo especialmente, ya que da una visión muy clara y entendible de por qué la Justicia Restaurativa y las razones de su aplicación a cualquier delito, si la víctima lo desea incluso más graves. Voy a ir  extrayendo,  las conclusiones que he sacado de su lectura junto con las conclusiones de la pagina http://dovesnest.net/4-Takeaways que fue la que recomendó su lectura:

1.  La justicia restaurativa prioriza la seguridad y las necesidades de las víctimas. El libro comienza con unos postulados básicos de la Justicia Restaurativa, similares a los que hemos aprendido de otros grandes de la Justicia Restaurativa como Howard Zehr, y que son presupuestos lógicos, de lo que ocurre tras el delito o  el conflicto.  El delito genera, daños, y estos crean necesidades y la justicia debería satisfacer  esas necesidades y curar. Estas necesidades son de los directamente implicados en el delito, la víctima principalmente pero también hay necesidades del infractor y de la comunidad. Ahora me centraré en las víctimas y sus necesidades, que no son solo de reparación del daño, ni siquiera se traducen como piensa la justicia tradicional solamente en reparación material.

domingo, 27 de julio de 2025

El empoderamiento de las victimas como beneficio de la justicia restaurativa


 INTRODUCCIÓN

Solemos creer, especialmente los profesionales del derecho, que sabemos perfectamente que necesitan las víctimas o que es lo mejor para ellas sobre todo, si han sufrido un delito de cierta gravedad. Por eso, cuando hablamos de Justicia Restaurativa, en más de una ocasión vemos las reticencias de los que nunca han sido víctimas, y nos amparamos en que somos punitivos por naturaleza. No obstante, las víctimas son menos punitivas de lo que podemos pensar, conozco casos de personas que han decidido participar en un proceso restaurativo y sus allegados no lo han entendido pero es que, aunque nos parezcan vulnerables e incapaces de decidir, realmente son las víctimas las que mejor saben o pueden saber qué necesitan o qué esperan de la justicia para empezar su camino hacia la "sanación" tras el delito. Aunque suene extraño, nunca es la solución castigar a los autores del delito, al menos esto no satisface las necesidades reales de las víctimas,  siempre hay que llegar  a ayudar a las víctimas y estar con ellas, en sus momentos de mayor vulnerabilidad y necesidad para que puedan sacar fuerza de nuestra solidaridad, tanto en el aspecto práctico como emocional. 

viernes, 25 de julio de 2025

Neurociencia y justicia restaurativa

 


NEUROCIENCIA Y JUSTICIA RESTAURATIVA

En un mundo en el que habitualmente convivimos con delitos muy graves y que generan gran alarma social, opino que el "hombre no es malo por naturaleza", es decir pienso que estos casos son los menos y además, deberíamos poner más énfasis en estudiar e investigar por qué suceden y como en muchas ocasiones pueden estar relacionados con algún defecto en su parte del cerebro, íntimamente relacionada con la humanidad y la empatía. Estoy hablando de neurociencia y cómo se ha demostrado (leer a Daniel Reisel) que muchos de los ofensores más terribles, tienen menos desarrollada la amígdala encargada de la empatía en nuestro cerebro, lo normal es que si tenemos una infancia feliz se desarrolle de forma buena y saludable, pero algunos  no la desarrollaron (esto también demuestra que muchos infractores fueron víctimas en su día). Y si queremos tener una sociedad que se sienta más segura, un mundo más pacifico, deberíamos empezar a pensar que a veces el castigo ejemplar no soluciona a largo plazo qué hacer con estos infractores más "crueles". La neurociencia nos dice que la amígdala aunque sea de adultos, se puede desarrollar algo más y que precisamente los procesos restaurativos pueden ayudar a esto. 

jueves, 24 de julio de 2025

La justicia restaurativa puede ofrecer diferentes intervenciones en casos de violencia de género

 


El joven de 23 años presuntamente acusado de  su padre en Aranda del Duero (Burgos) ha pasado a disposición judicial y su familia ha enviado un comunicado aclarando los detalles del suceso y argumentando una ‘Situación de maltrato familiar’ continuado.

Lo primero que debemos hacer es reflexionar sobre que estaba pasando con este chico para que se cometa un hecho tan terrible y posteriormente debemos darnos cuenta que todo delito tiene un precedente. Es decir, la violencia no surge de repente hay que tener en cuenta el contexto y no para justificarla, por supuesto, pero si para entenderla. Este caso es un claro ejemplo de lo que estoy hablando y me reafirma en la idea de que se puede hacer mucho más por las víctimas sobre todo en  delitos de la violencia de género para evitar que la escalada de la violencia llegue a la muerte en general de las víctimas, o en casos especiales como este de la persona agresora.

ATENCIÓN A LAS VÍCTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO A TRAVES DE LA JUSTICIA RESTAURATIVA

Estos meses estamos asistiendo a un aumento de las muertes de mujeres a manos de sus parejas o exparejas y la de muchos de niños y niñas, está claro que las penas más duras, y el invitar a las personas a denunciar no es suficiente. Y no lo es porque en muchos casos no se hace y en otros no sirve para mucho. Por supuesto, no tengo la solución a este problema lo que si tengo claro es que hay que cambiar la lente con la que lo abordamos  o al menos buscar más fórmulas para lograr no solo que se reduzcan sino que las mujeres y los niños y niñas sobrevivientes puedan sanar y sobre todo no tengan que vivir soportando esta violencia.

Por un lado, está claro que penas más duras no es la solución puesto que el temor al castigo no está disminuyendo los casos, al contrario se aprecia un aumento generalizado estos últimos meses. Continuar leyendo en : lawandtrends

Seguridad y justicia restaurativa


 INTRODUCCIÓN

He estado releyendo algunas reflexiones del blog de Howard Zehr, que quiero transmitir aquí, ya que a mi también me invitan a la reflexión, hoy me ocuparé de la seguridad.

Solemos hablar, los que trabajamos en Justicia Restaurativa, de la necesidad de crear un espacio seguro para que las partes puedan sentirse cómodas, en iniciar un proceso restaurativo. En especial, esta seguridad se debe tener en cuenta para con las víctimas y si además el delito ha sido de cierta gravedad, todavía hay que tomar más precaución. Muchas normas priorizan esta seguridad, e incluso hablan de justicia restaurativa, siempre que no revictimice a las víctimas, este es el caso de la directiva del año 2012, que aunque parece ser pro Justicia Restaurativa, finalmente si uno la lee, puede ver el temor que existe hacia la Justicia Restaurativa, en parte creo que es por el desconocimiento de cómo funciona y los beneficios que produce en las personas que participan en  un proceso restaurativo. Pero también creo que es por esta tendencia que tenemos, a pensar en las víctimas como personas incapaces, necesitadas de protección, que no saben lo que quieren y que demandan que otras personas decidan por ellas, no pueden pensar en una víctima, que desee contar su historia, quiera ver al infractor y quiera reivindicar qué quiere o qué necesita para sentirse satisfecha tras el delito.

 No parecen creer que pueda existir víctimas, que quieran tener voz y participación, en algo que las afecta tan directamente como el delito.