lunes, 1 de febrero de 2021

Las víctimas no son punitivas




 ¿POR QUÉ LA SOCIEDAD ES MÁS PUNITIVA QUE LAS VÍCTIMAS?

Estos días estoy viviendo en primera persona lo que los estudios afirman, y es que los que nunca han sido víctimas, son mucho más punitivos que las víctimas. El pasado día 29 uno de los participantes del programa reconexión se reunió con su víctima, ese día eran solo dos personas unidas por un hecho del pasado en el que uno había sufrido daños y otro los había causado, no hubo reproche, solo diálogo, empatía, y mucha emoción. La víctima que ya no se sentía víctima,( y esto los facilitadores debemos tenerlo en cuenta no podemos revictimizar a alguien que no siente su rol así, sino todo lo contrario esto es lo que hace la justicia restaurativa eliminar roles) sólo le pidió al participante que cambiara de vida y no solo por él como víctima sino por el propio interno. Es más manifestó su espanto al saber que llevaba 19 años en prisión, le deseó que cuando saliera encontrara un trabajo que le diera tranquilidad y pudiera disfrutar de su familia. Como podéis apreciar nada punitivo sino todo lo contrario sanador. No se pidieron perdón, estas cosas no son objetivo de la justicia restaurativa, pero algo me dice que en su interior esto les sirvió para pasar página, y esto es perdonar pero de una forma menos clara y sí, más  profunda

Sin embargo, si la reunión fuera con una tercera persona, sería así de empática, pues tengo mis dudas por los comentarios que veo en la gente cuando una noticia exitosa de justicia restaurativa se publica. ¿Seríamos tan duros con las personas, si es un familiar el que se encuentra dentro de prisión? ¿Por qué algunas personas solo se centran en el delito y no ven los esfuerzos que hacen muchas personas para reparar el daño y cambiar de vida?. Estamos juzgando a las personas por lo que hicieron en el pasado, de verdad ¿ a nadie le interesa ver lo que pueden hacer en el futuro? Entiendo que no todos podrán cambiar, o lo que es peor la sociedad, el sistema no les dará la oportunidad de poder hacerlo, pero con los debidos apoyos estoy viviendo en primera persona como la gente si cambia.

Se hace urgente empezar a transmitir a la comunidad que las penas más duras pueden dar cierta seguridad a los que no han sido víctimas de que durante ese tiempo el victimario no va a delinquir porque está aislado, pero deben comprender que encerrar a una persona, no le da alicientes para dejar de delinquir, no le da estímulos para el cambio, los estímulos vienen cuando hacen una reflexión sobre su vida, sobre el futuro, sobre las personas a las que han dañado etc..y eso se consigue de mejor manera con la justicia restaurativa. No estoy justificando los delitos, ni diciendo que todos tomarán esta oportunidad pero si es hora de mirar las cosas con un enfoque más humano, porque además esto satisface mucho más a las víctimas.

3 comentarios:

  1. El sadismo de las personas, inconfesable como tal, se manifiesta en muchas personas cuando hay una justificación para ejercerlo, aunque sea como espectador pasivo.
    Pero, para poder dar rienda suelta a ese sadismo, necesita un justificativo.
    En las luchas de los gladiadores la justificación era el espectáculo de la lucha heroica, en la corrida de toros es la audacia y la destreza del torero y en el castigo de los delincuentes es la satisfacción que supuestamente obtiene la víctima.
    Si la víctima manifestara que su satisfacción no está precisamente en el castigo de su victimario, la fiesta se arruinaría. No quedaría justificación y el inconfesado sadismo del público quedaría insatisfecho.
    Es por eso que ese público, que es en su gran mayoría sádico, al menos inconscientemente, desea por todos los medios no sólo el castigo del victimario sino, sobre todo, que la víctima quiera ese castigo, para que éste se justifique.
    A eso lo denomina «justicia». Y le resulta inconcebible que la víctima no colabore en perseguir el mayor castigo posible del victimario y luche apara que cuanto más cruel, degradante y estigmatizante sea.
    La víctima a veces no lo desea prioritariamente. Desea comprender qué pasó, por qué fue atacada, qué debe hacer para que no le vuelva a ocurrir, cómo recomponer su vida si el daño fue importante… y el castigo de su ofensor también, pero no en primer término, salvo cundo está todavía en shock por lo que le pasó.
    Al espectador, en cambio, no le interesa la víctima ni sus necesidades, sino el espectáculo, que no necesariamente estará a la vista, como era hace unos siglos, pero que se imagina con el victimario preso, sufriendo las peores humillaciones, comúnmente resumidas en el deseo de “que se pudra en la cárcel”.
    Así se comprende que ese público termine siendo, en muchos casos, más punitivo que la víctima y, de alguna manera, presione a la víctima a que sea vengativa.
    Y es verdad, entonces, que, si la víctima no quiere seguir victimándose, no quiere seguir en ese rol, esta presión la revictimiza.

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  2. Creo que aquí juegan un papel fundamental los medios de comunicación y la proyección que hacen de manera interesada sobre determinados hechos, determinadas personas, etc. La frustración social, más ahora en tiempos de COVID con bastantes derechos restringidos, se deriva a un ánimo de venganza por muy nimio que sea el asunto que se sobredimensiona demasiado. Lo peor, que no se cuestiona.

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    1. pues creo que tienes razón tal parece que lo que vende es el morbo y además unido a una sociedad crispada pues el resultado es más deseos de venganza y retribución....muy acertado tu comentario. Muchas gracias un abrazo

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