jueves, 21 de diciembre de 2017

El problema no es la "piedra", sino que hacemos con ella

Hoy quiero empezar recordando  una historia anómima:

la Piedra

El distraído tropezó con ella,

el violento la utilizó como proyectil

el emprendedor construyó con ella

el campesino cansado la utilizó como asiento

para los niños fue un juguete

David mató a Goliat

y Miguel Ángel elaboró la más bella escultura

En todo caso la diferencia no estuvo en la piedra sino en el hombre. No existe piedra en el camino que no puedas aprovechar   para tu crecimiento personal

La Justicia Restaurativa habla de futuro, de mirar a las personas por lo que son y no por sus actos, ofrece segundas oportunidades, pero también educa, en el sentido más humano de la palabra. La piedra es el daño cometido con el delito, y de esta piedra, depende de nosotros que podamos ayudar a que salga algo más bonito, positivo, constructivo y que en todo caso la piedra sirva para avanzar. 

Podemos ayudar a la que víctima vea la piedra como un aspecto más de su historia vital y aprenda a vivir con ella, convirtiéndola en un instrumento sanador. Para el infractor, la piedra no debe ser el obstáculo definitivo que le impida cambiar y adoptar otro camino, en el que habrá piedras pero también tendrá la opción de hacer lo correcto y ser mirado por las buenas obras que saque de la piedra.

El infractor ha hecho daño a otro ser vivo, y esto no se puede cambiar, sin embargo, lo que hace esta Justicia es decirle que es posible mirar hacia el futuro, y para ello se le va a pedir que se responsabilice por su conducta, que realmente vea que el daño no fue fortuito sino que él lo ocasionó y que su compromiso como persona que quiere mirar al futuro de una forma positiva y constructiva es aminorar, mitigar o reparar el daño que ocasionó si es posible a la víctima directa y sino a la indirecta. El haber cometido un delito o causado un daño, es una piedra en el camino que puede hundir de por vida, convirtiéndoles en delincuente permanentes, y es una responsabilidad de la sociedad intentar que esta piedra sirva a los infractores para su transformación personal. Con tanta retribución nos hemos ido olvidando que la reinserción, no es sino tratar de aprovechar el delito para que se reflexione acerca del daño, y los que sufren:las víctimas y así estos decidan que no desean delinquir más, pero no por el temor al castigo sino porque quieren ser personas diferentes y que los demás los vean también como personas distintas. La Justicia Restaurativa si ofrece esta oportunidad de aprovechar la piedra para su crecimiento personal, para recuperar su humanidad y los valores más esenciales, siempre que además se atienda a los afectados por el delito.

Y de igual forma, esta justicia ofrece un camino a las víctimas para recuperar algo positivo después del daño y del trauma que supone sufrir un delito. Ayuda a las personas que sufren a vislumbrar al menos su camino restaurativo, hacia la curación y también por qué no, la transformación de los sentimientos negativos en otros más sanadores como la dignidad y respeto.

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