Finalmente, hoy quiero hablar de las últimas consideraciones que he extraído del libro, The Little Book of Restorative Justice for Sexual Abuse y que han venido a corroborar la idea de que podemos brindar la respuesta restaurativa más adecuada a cada caso. En ocasiones será una respuesta totalmente restaurativa con procesos o práctica "ideales" pero en otras no será posible o deseable y aún así podremos ofrecer una ayuda para sanar a los que de alguna manera estén afectados por el delito que se ha cometido. Por último, se puede decir que la justicia restaurativa aporta conciencia, o más bien conciencia a la sociedad de la necesidad de ayudar a "sanar las heridas" y trabaja en la prevención de mayores conflictos dentro de las comunidades. Y es que aunque pensemos que no, la comunidad sufre el impacto del delito y necesita "sanar" la crisis que se produce como consecuencia del delito. ¿Cómo conseguir esto? A través de reuniones restaurativas para preguntas, reuniones de círculo para escuchar los daños y sentimientos y grupos de resolución o gestión de problemas que discutan la planificación futura.
En este caso se pueden aplicar muchas prácticas restaurativas para gestionar, cómo va a afrontar la comunidad, el delito que se ha cometido, y en qué manera van a intentar que infractor y víctimas puedan reintegrarse de nuevo en ella, adoptando las medidas adecuadas y sin interferir en el proceso penal tradicional ( si fuera el caso para el infractor). Son procesos restaurativos comunitarios, que nos retrotraen a la esencia de la Justicia Restaurativa y sin lugar a dudas, son grandes aliados para fortalecer los lazos sociales y pacificar la comunidad, tras un delito que ha generado gran alarma, o simplemente tras situaciones conflictivas que han enfrentado al barrio o a sus miembros.
