domingo, 18 de abril de 2021

Aspectos básicos de la justicia restaurativa (I)


 INTRODUCCIÓN

Hace tiempo, leí  el libro : The Little Book of Restorative Justice for Sexual Abuse by Judah Oudshoorn, Michelle Jackett, and Lorraine Stutzman Amstutz y lo recomiendo especialmente, ya que da una visión muy clara y entendible de por qué la Justicia Restaurativa y las razones de su aplicación a cualquier delito, si la víctima lo desea incluso más graves. Voy a ir  extrayendo,  las conclusiones que he sacado de su lectura junto con las conclusiones de la pagina http://dovesnest.net/4-Takeaways que fue la que recomendó su lectura:

1.  La justicia restaurativa prioriza la seguridad y las necesidades de las víctimas. El libro comienza con unos postulados básicos de la Justicia Restaurativa, similares a los que hemos aprendido de otros grandes de la Justicia Restaurativa como Howard Zehr, y que son presupuestos lógicos, de lo que ocurre tras el delito o  el conflicto.  El delito genera, daños, y estos crean necesidades y la justicia debería satisfacer  esas necesidades y curar. Estas necesidades son de los directamente implicados en el delito, la víctima principalmente pero también hay necesidades del infractor y de la comunidad. Ahora me centraré en las víctimas y sus necesidades, que no son solo de reparación del daño, ni siquiera se traducen como piensa la justicia tradicional solamente en reparación material.

NECESIDADES DE LAS VÍCTIMAS

Es lo bueno, que la   justicia restaurativa permite a las víctimas decir lo que necesitan primero y ser los principales impulsores de cualquier proceso, relativo a algo que las afecta tan directamente como el delito.  Esto es "empoderamiento a través de la elección", según los autores del libro. Es interesante y es así, se la ofrece a la víctima, la posibilidad de dejar de ser un testigo pasivo, en la evolución de su caso, se la da la oportunidad de decidir, y esto es crucial. La justicia restaurativa no prioriza la reconciliación o el perdón a menos que las víctimas lo deseen. Esto no me cansaré de decirlo, porque hay creencias erróneas en asociar justicia restaurativa y perdonar , lo que haría que corramos el riesgo de etiquetar como víctimas "malas",  a aquellas que por lo que sea, deciden no perdonar. (De hecho hay ahora mismo talleres que dedican cuatro horas a hablar a los privados de libertad del perdón, cuando todos sabemos que no es objetivo de la justiciar restaurativa si acaso una consecuencia beneficiosa)  El libro ofrece ejemplos de otras necesidades de las víctimas, que he podido experimentar personalmente, pero que en delitos graves como los abusos sexuales cobran más importancia, y estas son  tales como ser creído,(¡ qué importante en determinados delitos!, saber que son comprendidos y que se cree lo que cuentan)  tener una voz, saber que el daño no era su culpa (esencial en delitos más graves, en ocasiones las víctimas sienten que todo pasó por su culpa, es importante se superen estas ideas para comenzar el proceso de curación) , y recibir el permiso para cometer errores durante todo el proceso de curación. 

JUSTICIA RESTAURATIVA NO SIEMPRE IMPLICA REUNIÓN CONJUNTA

También existe la idea errónea de que la justicia restaurativa implica una reunión cara a cara con la víctima y el infractor; esto puede no ser seguro o recomendable en muchas situaciones.  Es común pensar que si no hay una reunión cara a cara, víctima e infractor no podemos hacer justicia restaurativa, y esto limita mucho las posibilidades y no es cierto, porque el enfoque restaurativo puede hacerse de otra manera. (Claro en ocasiones en un mundo donde nos gusta más el envoltorio que el contenido existen iniciativas centradas solo en esta reunión conjunta como si solo se tratara de eso, lo peor es que solo lo utilizan por publicidad y poco más) Siempre digo que el límite está en la imaginación . No vivimos en un mundo perfecto, y nos encontramos con situaciones imperfectas , como por ejemplo un caso en el que veamos que no es aconsejable que la víctima se encuentre con el infractor, al menos de momento. ¿Qué hacer? Pues si la víctima necesita de la Justicia Restaurativa, podemos buscar fórmulas en las que no tenga que existir este encuentro directo, puede ser una reunión con una persona de su confianza, puede grabarse un video, una carta…o incluso podemos comenzar con el infractor y su familia e ir informando a la víctima, eso sí, siempre con el consentimiento del infractor de sus avances; esto también es tener un enfoque restaurativo, no será quizá totalmente pero a mi parecer; será una opción más humana para los afectados por el delito y sobre todo más participativa, que hace que la víctima sea y se sienta, lo que debe ser: la protagonista, así permitiremos su empoderamiento y su mejor camino hacia la curación tras el delito y el daño sufrido

1 comentario:

  1. “Es común pensar que, si no hay una reunión cara a cara entre víctima e infractor no podemos hacer justicia restaurativa”.
    La justicia restaurativa es “justicia reparadora”, como la denomina en su libro el jurista y criminólogo argentino Pedro David, o “justicia transformadora”, como la denominaba la reformadora legal canadiense Ruth Morris (fallecida en 2001) .
    Eso implica reparación o transformación mediante la reparación y se opone a la “justicia del sufrimiento”, también denominación de Ruth Morris.
    Que haya reuniones entre víctimas y victimarios es sólo un posible aspecto de esta forma de encarar la justicia. No es algo imprescindible para que se hable de justicia restaurativa.
    En cuanto al tema que increíblemente se soslaya cuando se habla de justicia restaurativa, que es el castigo como pena meramente o, al menos, primordialmente aflictiva, y su típica expresión como encierro en prisión, creo que es algo que debería encararse prioritariamente si es que se quiere reparar o transformar para bien y no para mal.

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