jueves, 15 de abril de 2021

Necesidades de las víctimas


 

(imagen propiedad de Virginia Domingo)

Una entrada antigua que he creído interesante recordar es esta sobre qué daños sufren las víctimas y cuáles son en realidad sus verdaderas necesidades. Cuando sufrimos un daño, generamos unas necesidades y éstas son en las que se centra la Justicia Restaurativa, mucho mejor que la Justicia tradicional. Cuando la víctima tiene miedo, necesita volver a sentirse segura, además sentirá irá por haberse convertido en víctima, por eso reclamará justicia. Justicia que aunque muchos piensan que es castigo, no es así, las víctimas necesitan sentir que alguien se responsabiliza por el daño sufrido, y esto lo consigue los procesos restaurativos de una manera más eficaz y sincera. Además el delito, el proceso penal... genera ansiedad, necesitan recuperar el control de su vida, sentirse respetadas y sobre reequilibrar las consecuencias del delito.

1 comentario:

  1. La mejor forma en que el ofensor puede contribuir a devolverle el respeto y la seguridad a su víctima es reparándola.
    El diálogo y el pedido de perdón son importantes, pero deberían siempre ir acompañados de algo específico.
    El ofensor debería gratuitamente realizar alguna tarea o prestar algún servicio con producto destinando a indemnizaciones a las víctimas y solamente así se sabrá que está reparando en serio, más allá de las palabras que pueda pronunciar.
    Como el encierro en prisión impide esto, es necesario que la justicia restaurativa inste a las autoridades a ir eliminando progresivamente esta pena improductiva, denigrante y estigmatizante, que nada repara, y la vaya sustituyendo por penas alternativas verdaderamente reparativas.

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