Ser facilitador no es tarea fácil porque el ser humano suele tener tendencia a juzgar, a querer que las personas se sientan mejor, o incluso aconsejar. Pero realmente el facilitador no intenta hacer sentir mejor a las personas, no realiza juicios de valor, ni aconseja su labor es acompañar a las personas para que encuentren narrativas que les permitan comenzar su camino hacia la sanación
Soy Virginia Domingo de la Fuente, doctora en Derecho Penal, facilitadora de Justicia Restaurativa y presidenta de la Sociedad Científica de Justicia Restaurativa. Desde hace más de dos décadas promuevo una justicia centrada en las personas, sus necesidades y la responsabilidad por el daño. Este blog explora la Justicia Restaurativa en el ámbito penal y en las comunidades, la educación y las relaciones sociales, como vía de transformación social
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