LAS PERSONAS SOMOS HISTORIAS
Las personas estamos hechas de historias. Esta afirmación nos lleva a recordar algo esencial: desarrollar habilidades para acompañar a quienes necesitan contar su historia es uno de los pilares fundamentales en cualquier programa de Justicia Restaurativa. Las historias son el corazón de toda práctica restaurativa y, especialmente, de los círculos, donde las personas comparten relatos poderosos. Son personas comunes que han atravesado experiencias traumáticas y que, al narrar su vivencia, generan un impacto transformador tanto en ellas mismas como en quienes escuchan.
Por eso, siguiendo a Lynette Parker, los facilitadores necesitamos ciertas pautas para acompañar de manera segura y respetuosa a quienes se disponen a compartir su verdad.

