lunes, 29 de marzo de 2021

Todos estamos conectados

 


TODOS ESTAMOS CONECTADOS

El ser humano no se puede entender sino es en relación con los demás, vivimos en comunidad, nos rodeamos de amigos y familiares, formamos una familia. Se puede decir que estamos conectados los unos con los otros, de una manera bien directa o indirecta. Por eso, cuando un delito se comete, se daña no sólo a la víctima directa sino también a la colectividad, a la sociedad en general. De ahí que para abordar el delito de una manera más sanadora, la Justicia Restaurativa se presenta como una gran apuesta y no como algo nuevo sino como algo intrínseco a nuestra propia esencia humana. Esto lo podrían definir a la perfección en Sudáfrica, y a través de "Ubuntu", esta palabra simple, tiene muchas perspectivas y hay muchas formas de explicar su significado, aunque básicamente se basa en que todos estamos destinados a relacionarnos, a vivir en comunidad, y por eso es necesario que tengamos empatía y lealtad así como humanidad. Una frase que explica este Ubuntu es "yo soy porque nosotros somos".

LA JUSTICIA TRADICIONAL SOLO CUESTIONA EL CASTIGO AL INFRACTOR NO TIENE EN CUENTA EL FORTALECIMIENTO DE LAS RELACIONES

El delito genera una serie de daños a las víctimas pero también rompe la cohesión social, nos sentimos menos seguros, desconfiamos de los demás y estigmatizamos no sólo al infractor sino frecuentemente a sus allegados, esto por supuesto, acaba con la armonía social. La justicia penal tradicional puede abordar cómo castigar al infractor, pero no hace frente a las consecuencias que genera el crimen en la comunidad y en las víctimas. Por eso la Justicia Restaurativa ayuda a las víctimas y así también ayuda a la sociedad en la que esta integrada. ¿Cómo? Ayuda a las que sufren el delito, a recorrer el camino hacia el entendimiento y superación, cuando una persona sufre un delito su vida se vuelve un caos, entra en un momento de desorden existencial, social y personal, también pierde el poder de controlar su vida y de decidir lo que quiere en cada momento, por eso frecuentemente se desconectan de su familia, allegados y de la comunidad en general, todos perdemos porque un miembro productivo se aleja de nosotros, se aísla. La Justicia Restaurativa ayuda a las víctimas a retomar un poco de orden en su día a día, favorece que recuperen el control y poder sobre su vida, y las ayuda a integrarse de nuevo en la comunidad, a volver a conectar con los demás. Pero además la justicia restaurativa dice a la persona ofensora que es importante, y que la sociedad les da una segunda oportunidad de hacer las cosas bien.

CONCLUSIÓN

Por eso y siguiendo a Howard Zehr creo que tres valores importantísimos de la Justicia Restaurativa son: responsabilidad ( como miembro de la colectividad, si hago algo mal debo asumir este daño y hacer lo posible para repararlo porque haciendo esto estoy recomponiendo los lazos rotos de la comunidad de la que yo también soy parte), respeto (la forma de relacionarnos los unos con los otros debe ser de respeto y empatía) y relación (inevitablemente estamos destinados a relacionarnos, a conectar y convivir). 

Esto para muchos puede resultar meramente filosófico o utópico pero es una realidad

1 comentario:

  1. «”La justicia restaurativa dice a la persona ofensora que es importante, y que la sociedad les da una segunda oportunidad de hacer las cosas bien”.
    Nuevamente nos encontramos con una linda frase que la misma existencia de la pena de encierro contradice.
    La cárcel no da ninguna oportunidad, excepto en los rarísimos casos en que un preso decida estudiar o perfeccionarse durante su condena.
    Es decir, que lo hace no gracias a la cárcel sino a pesar de ella.
    En general, lo que el encierro produce es dolor, desesperación, denigración, humillación, resentimiento y deseos reivindicaotrios que impusan a seguir delinquiendo una vez recobrada la libertad.
    Lo que estoy repitiendo sin cansarme es que la justicia rstaurativa debería pedir a gritos que cesen estas penas crueles, inítiles y hasta contraproducentes y sean reemplazadas por penas retaurativas, es decir, reparativas y repersonalizadoras.
    Eso sí sería decirle a la persoa ofensora que es importante y que tiene una segunda oportunidad.

    ResponderEliminar