domingo, 14 de marzo de 2021

Gestionando las consecuencias del delito con enfoque restaurativo

 


EL HECHO DE IR A LA CÁRCEL

Me preocupa ver como a pesar de que tras cometerse un delito, hay todo un proceso judicial que acaba con una sentencia, si la sentencia es de culpabilidad, el infractor irá a la cárcel dependiendo del hecho delictivo, para pagar en teoría por el daño causado. Hasta ahí, todo estaría bien o al menos sería normal, sino fuera porque a pesar de cumplir con lo que la ley le impone cuando salga de la cárcel seguirá "pagando", ya que por muchos años que estuviera, en prisión para la sociedad que les rodea siempre será poco y cuando salga de la cárcel se encontrará con un entorno hostil que no le hará la vida sencilla. Si esto se mira desde una perspectiva neutral es terrible, y el sistema debería intentar mostrar a la sociedad que la pena no es eterna, igual que los roles de víctimas e infractores tampoco lo son. Sin embargo, las víctimas, ven insuficiente las penas ¿por qué? 

LAS VÍCTIMAS Y SUS SENTIMIENTOS

Si se trata de un delito muy grave con resultado de muerte, entiendo que para ellas, no habría años suficientes para compensar la pérdida, entonces por qué se sienten así, si analizamos desde el punto de vista restaurativo esta situación, creo sinceramente que es porque no se las ha ayudado a superar el trauma, es decir, no se las ayudó en su momento, a hacer frente al delito, esto las ha llevado a adoptar el rol de víctima de por vida, lo que sin duda influye en su sentimiento, de que no han obtenido justicia a pesar de que muchas de ellas han visto como el infractor fue declarado culpable y condenado.

Otra vez, la etiqueta vitalicia de víctima no las ayuda. Las asociaciones de víctimas son un elemento esencial en este camino de las personas que sufren un delito hacia su recuperación, pero deberían ser un lugar de paso de todas ellas, no un lugar donde encontrar el único sentido a su vida.

JUSTICIA RESTAURATIVA EN SENTIDO AMPLIO

De ahí, que para que la Justicia Restaurativa sea plenamente eficaz debe ser entendida en sentido amplio, en el tratamiento individual de la víctima ( siendo escuchada durante todo el proceso, teniendo en cuenta su opinión y sobre todo informándola), en el tratamiento individual del infractor (favoreciendo que se dé cuenta del daño que ha causado, propiciando que vea la reparación material o psicológica como una prestación socialmente constructiva y dando una segunda oportunidad a aquellos que quieran cambiar) y también en el uso de prácticas restaurativas, cualquiera que sea el delito, siempre que la víctima lo necesite para poder empezar o continuar con su camino a la curación o el infractor quiera tomar parte. Si no es posible una práctica con encuentro conjunto se podrán buscar otras alternativas igualmente positivas, sanadoras y restaurativas.

CONCLUSIÓN

Este sería el ideal que muy probablemente evitaría el malestar general, porque al final los lazos que nos unen son más fuertes, especialmente, sociedad, víctima e infractor, aparecen entrelazados por el hecho delictivo. Y es necesario eliminar de esta ecuación el delito para recuperar unos lazos basados en valores constructivos y positivos

2 comentarios:

  1. Me encanta que esta nota vaya acercándose más al tema del sentido del encierro.
    Efectivamente, el que estuvo en la cárcel queda estigmatizado de por vida, porque haber pasado por ella deja marcas indelebles (salvo que haya sido por razones políticas).
    Las víctimas nunca dan por saldada la deuda que tiene el victimario con ellas si sólo pasó un tiempo en prisión, porque estar preso no es una reparación.
    Por eso es bueno que empecemos a proponer alternativas restaurativas.
    Una pena de trabajo o servicio reparativo o de utilidad comunitaria es mucho menos estigmatizante que la prisión
    Y las víctimas pueden dar por saldada una cuenta si efectivamente ese trabajo o servicio, directa o indirectamente, las ha reparado.
    Por supuesto que habrá victimarios que no encontrarán el sentido reparativo en esas condenas alternativas y víctimas vengativas que seguirán pudiendo penas de cárcel y cuanto más denigrantes y estigmatizantes sean creerán que es mejor.
    También es verdad que la distinción entre daño irreversible y delito irreparable para muchos será incomprensible.
    Nada es perfecto.
    Pero las posibilidades de que una condena a realizar una actividad restaurativa en vez de una condena al encierro logre resultados positivos podría ser enorme. En todo caso, habría que comenzar a probar con ello.
    No dejemos que el encierro de los victimarios destruya todo lo bueno que la justicia restaurativa pueda lograr.

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  2. excelente querida Maestra, gracias.!!!!

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