INTRODUCCIÓN
A veces obviamos quiénes son víctimas tras un delito, por ejemplo, pensemos en la muerte de un chico a manos de otro chico. Mientras que es normal que nuestra preocupación, se centre en la pérdida de los padres de la víctima, nos suele pasar por alto, la pérdida a la que los padres del victimario , se enfrentan, y es ver cómo sus hijos, han causado un daño a otros seres humanos. Muchas veces, cuando se trabajo con los victimarios acerca de a quién han dañado y como puede ser la reparación del daño causado (como dice Lynette Parker) , para ellos, la lista no se reduce a la víctima directa, sino los diversos miembros de sus propias familias que han sufrido su comportamiento y esto me hace ver qué realmente es posible hacerles reconectar de nuevo, a muchos de ellos con la comunidad, como personas “nuevas” y que los procesos restaurativos son muchas veces la clave. De hecho, en el programa reconexión lo que hacemos es precisamente que comiencen en cómo reparación el daño a su familia y a ellos mismos (el delito también les ha dañado ) antes de comenzar a pensar en la reparación a las víctimas. ¿por qué?
