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miércoles, 25 de febrero de 2026

Anatomía de una disculpa


 (imagen propiedad de Virginia Domingo, adaptada de Raina El Mugammar)

Una disculpa no es un simple “lo siento”, sino un camino que implica reconocimiento, responsabilidad y, sobre todo, reparación del vínculo dañado.

En justicia restaurativa lo primero es el reconocimiento: aceptar que ocurrió un daño y que ese daño fue real para otra persona. Sin esa aceptación inicial, cualquier disculpa queda vacía o suena defensiva. Reconocer no es solo admitir hechos, es también admitir el impacto que esos hechos tuvieron.

La parte de la aceptación emocional conecta con algo central en la  justicia restaurativa: darle espacio a la víctima para expresar lo que siente sin ser minimizada. Muchas heridas se agrandan cuando después del daño llega la invalidación (“no era para tanto”, “lo malinterpretaste”). Una disculpa desde el punto de vista de la justicia restaurativa  permite que el dolor sea escuchado y respetado, porque entiende que sanar también es sentirse visto.

Cuando se dice que  hay que centrarse en el daño y no en la culpa, toca un cambio cultural profundo. La justicia tradicional suele girar alrededor de castigos y culpables, mientras que la justicia restaurativa pregunta qué se rompió, quién fue afectado y qué necesita para recuperarse. Una disculpa auténtica no busca aliviar la incomodidad del agresor, sino poner el foco en quienes fueron perjudicados.

martes, 23 de septiembre de 2025

Perdón no es objetivo de la justicia restaurativa

 


(imagen propiedad de Virginia Domingo)

Hoy quiero recordar una entrada antigua de este blog, suele pensarse que el objetivo de la justicia restaurativa es pedir perdón, por supuesto que no es un objetivo, esto es algo muy personal que depende de los participantes. Por eso, cuando supuestos facilitadores se dirigen a víctimas y las dicen tienes que perdonar, esto no es hacer justicia restaurativa igual que no es lógico que en un taller de justicia restaurativa, instituciones penitenciarias incluya un día dedicado a hablar del perdón. 

Lo que si puede suceder que el perdón sea una consecuencia que surge tras el proceso de justicia restaurativa, precisamente porque el perdón es liberador. Solemos entender perdón, como decir lo siento y realmente esto es muy fácil, se puede decir hasta sin sentirlo. Perdón para la justicia restaurativa debería implicar otra cosa. Este perdón para la justicia restaurativa es otra cosa implica responsabilización y reparación  y debiera ser una máxima en nuestra forma de relacionarnos con los demás, en cualquier ámbito. Perdón para que tenga sentido debe ser: lo siento, fue mi culpa, qué puedo hacer para compensar el daño.

martes, 7 de enero de 2025

¿Cuáles son los objetivos esenciales de la justicia restaurativa?


 
INTRODUCCIÓN

El objetivo de la Justicia Restaurativa no es agilizar la justicia o descongestionar los juzgados,  es decir no está hecha para hace la vida más sencilla a los operadores jurídicos, pensar en este objetivo como esencial, es como si una vez más "robáramos el protagonismo a los verdaderamente afectados por el delito". Además precisamente esta Justicia surgió para devolver la participación y la voz a los que son los verdaderamente afectados por el delito: víctima, infractor y comunidad. El objetivo es dejar de pensar que el delito es solo una violación de la norma creada por el estado,  para entender que lo que hace es quebrar las relaciones entre las personas, rompen los lazos sociales y por eso, el centro de atención no es agilizar los juzgados sino que las personas encuentren su camino restaurativo hacia la curación y puedan volver a la comunidad sin el estigma de delincuente o víctima.

Sé que pensar esto no es sencillo para muchos juristas, pero es sin duda algo más humano y no está en contra del sistema penal actual, ya que muchos mecanismos que contempla la justicia penal a través de los procesos restaurativos serían más justos y las víctimas, los verían del todo acertados, por ejemplo, ¿por qué no aplicar un atenuante de reparación del daño al infractor que a través de un proceso restaurativo ha visto el impacto de su acción y se compromete de forma voluntaria a reparar el daño no solo material sino moral?

jueves, 11 de abril de 2024

¿Cómo sería una disculpa para la justicia restaurativa?

 


(imagen propiedad de Virginia Domingo, adaptada de Raina El Mugammar)

¿Cómo trabajar con ofensores y ofensoras la responsabilización en programas individuales? En ocasiones, es difícil transmitir que la justicia restaurativa no tiene como objetivo pedir perdón. ¿Pero y si para ellos o ellas es importante pedir perdón? Entonces, trabajaría en el sentido de desgranar cuales son los componentes de una disculpa: reconocer el daño, crear un espacio para que las personas puedan compartir sus sentimientos sin sentirse vigilados sobre la intensidad y duración de sus emociones, centrarse en el daño, no en lo culpables que se puedan sentir, lo importante son las personas que hemos afectado con nuestras acciones. Lo siguiente sería asumir la responsabilidad y adquirir un compromiso de querer cambiar los comportamientos que causaron el daño y por último, disculpas sinceras que ayuden a las personas a sanar con independencia de si nos van a perdonar o no