INTRODUCCIÓN
La Justicia Restaurativa puede ayudar a reequilibrar la situación entre la víctima y la persona ofensora.Aunque pueda parecer paradójico, cuando se comete un delito víctima y ofensor quedan unidos por el daño causado. Es un vínculo negativo, impuesto por el delito, que puede hacer que la víctima sienta que su vida sigue condicionada por quien le causó el daño.
Por eso, uno de los objetivos del proceso restaurativo es transformar esa relación y, sobre todo, ayudar a la víctima a recuperar el control de su propia vida. Una víctima me dijo en una ocasión: «Todo cambió cuando decidí dejar de sentirme víctima». No significa olvidar lo sucedido ni negar el daño. Significa dejar de permitir que el delito defina para siempre quién es y cómo vive.La Justicia Restaurativa devuelve a la víctima el protagonismo. Nadie mejor que ella para expresar qué necesita para afrontar lo ocurrido. Se trata de que pueda recuperar su voz, su capacidad de decidir y, poco a poco, la confianza en sí misma, en los demás y en el mundo.


