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viernes, 12 de septiembre de 2025

La gestión del trauma por la justicia restaurativa

 


(imagen propiedad de Virginia Domingo, inspirada en Howard Zehr)

El sistema tradicional de Justicia no funciona porque el castigo no es la solución, y tiene que ver no solo con la manera en la que estigmatizamos a los infractores, haciendo que sea casi imposible que vuelvan a la sociedad, sino también tiene que ver, en cómo se trata a las víctimas. 

Al contrario de lo que se piensa, el sentimiento de venganza surge cuando no se ofrece a las personas que han sufrido un daño, Justicia. La Justicia Restaurativa se rebela como más útil y satisfactoria para las víctimas, al hacer frente al trauma que surge tras sufrir un delito. Este trauma podría reflejarse como sigue: la Justicia Restaurativa responde a estas preguntas, ¿Quién soy?, explicándolas que son seres humanos que son dignas de respeto y consideración, ¿Qué creo?; que deben creer que el sistema de justicia las va a ayudar a sentirse reparadas y satisfechas y que gracias a este proceso ¿en quién confío?; podrán recuperar su sentimiento de seguridad y de confianza en los seres humanos (asumiendo que a las personas buenas, les pueden pasar cosas malas )

En el libro, False Memories: Trauma and Liberation (Levins Morales) se dice que la recuperación del trauma requiere crear y contar otra historia sobre la experiencia de la violencia y la naturaleza de los participantes, una historia lo suficientemente poderosa como para restaurar un sentido de nuestra propia humanidad a los abusados. La justicia restaurativa puede ser un proceso sanador que ayude a las personas víctimas del delito a superar el trauma y resignificar lo sufrido incorporándolo a su historia vital.

miércoles, 30 de noviembre de 2022

La justicia restaurativa ayuda a las víctimas a reconectar


INTRODUCCIÓN

Cuenta una leyenda japonesa, “el hilo rojo del destino”, que un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, a pesar del tiempo, del lugar y a pesar de las circunstancias. El hilo puede tensarse o enredarse pero nunca podrá romperse. Según esta leyenda, el hilo rojo invisible nos acerca a las personas en esta tierra y nos une a pesar de los inconvenientes.

Esta historia refleja a la perfección algo que es incuestionable, todos estamos conectados y lo que uno hace afecta a los demás y viceversa. La Justicia Restaurativa surge precisamente por y para las víctimas,  para ayudarlas a reconectar dentro de la comunidad, sin perjuicio que, ayudándolas a ellas también lo hacemos con los infractores. Hoy hablo de reconectar, en lugar de reintegrar o reinsertar ¿Por qué? Porque todos somos piezas dentro de un todo que es la comunidad, y tal y como dice la leyenda estamos conectados, así cuando un miembro sufre o comete un delito, se desconecta de los demás miembros. Por eso, tanto la víctima como el infractor, necesitan ayuda para esta reconexión con la sociedad. Se habla mucho de la reintegración o reinserción de los infractores pero y ¿de las víctimas?