domingo, 4 de julio de 2021

La justicia restaurativa confía en el ser humano

 JUSTICIA RESTAURATIVA ALGO EN CONSTANTE EVOLUCIÓN

En ocasiones, siento que me estanco en el discurso sobre justicia restaurativa, por eso me gustan los programas, hacer círculos, promover las prácticas restaurativas en los juzgados y lo que más me apasiona es el programa dentro del centro penitenciario. Porque además de permitirme ver que realmente la justicia restaurativa funciona, aprendo muchísimo y me ayuda a ampliar mi visión y sobre todo a mejorar. E incluso si se cierran las puertas lo más importante es adaptarse a las circunstancias y seguir con este enfoque restaurativo.

Cuando un día estuvimos recordando el primer día que comenzamos el programa y lo complicado que fue trasladarles qué era la justicia restaurativa, un participante me comentó  que no entendió mucho lo que les decíamos pero que les transmitimos buenas vibraciones, entiendo porque la verdad es que andaba yo muy nerviosa así que le dijimos y le animamos a que pensara y si se animara escribiera cómo transmitiría a otros compañeros qué es justicia restaurativa.

Fruto de estas reflexiones en la foto os pongo su idea de justicia restaurativa, me quedo con algo importante de lo que hemos hablado mucho durante las sesiones del programa, no son "delincuentes" son personas que han hecho algo malo. y si queremos que asuman el daño, y quieran reconectar con la comunidad debemos fomentar esto, sino será muy difícil para ayudar a los demás debes comenzar ayudándote a tí mismo.



1 comentario:

  1. La síntesis que hace el participante es mayormente correcta, pero, a mi entender, no deben tomarse como sinónimas las frases “ojo por ojo y diente por diente” y “el que las hace las paga”.
    No se trata de que el ofensor done un ojo o un diente al que se le lo sacó, que, aun macabro como suena, sería algo reparativo, sino que el que sacó un ojo o un diente debe perderlo.
    Ése es el sentido de esta frase. Es pura venganza, por más que sea venganza jurídica y por ello considerada legítima.
    Pero el pagar por el daño ocasionado no debería ser nunca con sufrimiento improductivo, tal como vegetar en el encierro denigrante y estigmatizante que la actual Justicia considera un castigo adecuado y que es, a mi entender, no sólo inadecuado por ineficaz, sino que es totalmente contraproducente.
    Que el participante no haya considerado la posibilidad de penas alternativas al encierro es comprensible si la propuesta que oye o lee no contiene la sustitución de penas aflictivas por penas con sentido restaurativo.
    No sé si el participante que escribió sobre el tema era o no era una persona encarcelada.
    Entiendo que, si se instruyera a los detenidos con propuestas tales, existiría el peligro de que las autoridades del penal decidieran cancelar los programas, pero no por eso habría que soslayar el tema en otros contextos.
    Cancelar el programa podría ser por razones meramente ideológicas, pero también porque las autoridades y empleados penitenciarios podrían creer que perderían sus puestos de trabajo al no haber prisiones.
    Sin embargo, si se implementara un régimen de libertad vigilada con trabajo reparativo o de utilidad comunitaria junto a un seguimiento personalizado muy estricto, las autoridades y el personal penitenciario tendrían quizás más trabajo que el actual, porque controlar la libertad vigilada masiva con absoluta eficacia sería una tarea monumental.
    No es algo que pudiera implementarse de un día para el otro, pero la mira restaurativa debería apuntar hacia esa dirección.

    ResponderEliminar