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viernes, 18 de septiembre de 2026

Justicia restaurativa , responsabilizar sin deshumanizar

 

INTRODUCCIÓN

Siempre he creído que la Justicia Restaurativa surgió por y para las víctimas. ¿Por qué? Porque cuando se comete un delito hay una persona, o varias, que sufren sus consecuencias y el daño. Ellas son las protagonistas.Que además se haya infringido una norma creada por el Estado es importante, pero no podemos olvidar que detrás del delito hay personas que han sufrido.Sin embargo, todavía existe debate sobre si la Justicia Restaurativa está realmente centrada en la víctima o en la persona ofensora. Incluso alguna vez me han dicho que parece que, al trabajar con quienes cometen delitos, estamos siendo «blandos» con ellos.Creo que esta percepción parte de una confusión: comprender a la persona ofensora no significa justificar el delito.

martes, 18 de agosto de 2026

Justicia restaurativa; personas más allá de las etiquetas

 INTRODUCCIÓN

En ocasiones he escuchado a muchas víctimas decir: «Las personas son algo más que aquello que hicieron mal en el pasado». Y resulta especialmente significativo que sea una víctima quien lo diga. Existe la idea de que las víctimas son siempre punitivas y buscan venganza, pero la realidad es mucho más compleja. En muchas ocasiones, somos quienes nunca hemos sido víctimas los que adoptamos posiciones más punitivas.

Las víctimas necesitan sentir que se hace justicia y, para muchas de ellas, hacer justicia significa que alguien asume la responsabilidad por el daño causado. Precisamente ahí se encuentra una de las grandes aportaciones de la Justicia Restaurativa: favorecer que el infractor comprenda y asuma las consecuencias de sus actos y, al mismo tiempo, humanizar a las personas que hay detrás de los roles de víctima e infractor. Este es, para mí, uno de los puntos de partida de la Justicia Restaurativa: eliminar las ideas preconcebidas y las etiquetas. El infractor no es necesariamente una persona malvada, sin conciencia ni posibilidad de cambio. Por eso, el estigma de infractor debería ser temporal. Del mismo modo, la víctima no debería sentirse víctima para siempre. El delito puede formar parte de su historia sin convertirse en toda su identidad.

lunes, 1 de diciembre de 2025

Romper Etiquetas para sanar: la fuerza humana de la justicia restaurativa

 


TENEMOS TENDENCIA  A PREJUZGAR

Siempre tenemos tendencia a juzgar a los demás. Prejuzgamos la forma de vestir, de comportarse, y a partir de ahí establecemos quiénes son “los buenos” y quiénes son “los malos o equivocados”. Lo mismo ocurre con los infractores: cuando alguien comete un delito, nos resulta más sencillo pensar que se trata de un monstruo y que, por tanto, su lugar es la cárcel, separados y aislados de “los demás”, es decir, de nosotros, que nos vemos como “los buenos”.

Sin embargo, la realidad es que los infractores son personas como nosotros, y en muchas ocasiones tenemos más en común con ellos de lo que pensamos. Como decía Nils Christie, incluso podemos ver reflejada parte de nuestra historia en la suya. Esto no significa eximir de responsabilidades, justificar los delitos ni minimizar hechos graves. Significa, simplemente, romper con el intento habitual de trazar una línea divisoria entre “los otros de allá”, los supuestos seres irrecuperables, y “nosotros aquí”, los buenos, libres de cualquier posible vinculación con el mundo del delito.

EL SISTEMA AISLA Y ESTIGMATIZA

El sistema penal nos enseña a aislar, separar y estigmatizar. Con esta lógica, se causa un daño similar al que ocasionaron los propios infractores, creyendo que así las víctimas se sentirán mejor y que “daño por daño” proporciona algún tipo de alivio. Sin embargo, aunque las víctimas necesitan afrontar y procesar los daños sufridos, una de las formas más valiosas para hacerlo es recibir apoyo para ello de quien causó ese daño.

El infractor debe tener la oportunidad —y responsabilidad— de participar activamente en la reparación, compensación o mitigación del daño que provocó. No se trata de suavizar su responsabilidad, sino de permitirle asumirla de manera constructiva.

NECESIDAD DE LA OPORTUNIDAD DE ENTENDER EL DAÑO

Gracias a este enfoque, los infractores pueden verse primero como los seres humanos que son, y no como los monstruos sin recuperación posible que a menudo retrata el sistema penal. Al mismo tiempo, las víctimas pueden encontrar cierta tranquilidad al descubrir que, lejos de ser demonios, quienes les hicieron daño son personas capaces de reconocerlo y de aprovechar la oportunidad que ofrece la Justicia Restaurativa para hacer lo correcto.

Frente a un sistema tradicional marcado por el estigma y la retribución, la Justicia Restaurativa actúa como un puente: une islas, reduce las barreras que deshumanizan y contribuye a construir una sociedad más pacífica, más segura y con mayor confianza entre sus miembros.

CONCLUSIONES

Este texto nos recuerda que, detrás de cada juicio rápido y de cada etiqueta que colocamos sobre los demás, suele haber más miedo que verdad. La tendencia a dividir el mundo entre “buenos” y “malos” nos da una falsa sensación de seguridad, pero también nos aleja de nuestra propia humanidad. Los infractores, lejos de ser monstruos ajenos a la sociedad, son personas que comparten nuestras mismas fragilidades, historias rotas y posibilidades de cambio. Reconocerlo no significa justificar el daño, sino abrir la puerta a una comprensión más profunda de lo que significa ser humano.

El sistema penal, con su lógica de aislamiento y castigo, refuerza la separación y provoca heridas que no solo sufren los infractores, sino también las víctimas, que a menudo quedan atrapadas en un proceso que no les permite sanar de verdad. Pensar que el dolor se alivia con más dolor es una ilusión que perpetúa el sufrimiento. Las víctimas necesitan algo más: necesitan ser escuchadas, acompañadas y tener la oportunidad de recibir respuestas y reparación por parte de quien les dañó.

Aquí es donde la Justicia Restaurativa emerge como un camino esperanzador. Este enfoque nos invita a mirar más allá de las etiquetas y a reconocer que incluso quienes erraron pueden asumir su responsabilidad y hacer algo significativo para reparar el daño. Cuando se ofrece esta oportunidad, las víctimas pueden sentir un alivio real al ver que el otro no es un demonio, sino una persona capaz de actuar con humanidad. Y los infractores, al ser tratados como seres humanos en proceso de cambio, pueden redescubrir su propia dignidad y emprender un camino distinto.

Dentro de este marco, la Justicia Restaurativa se convierte en un puente que une orillas que parecían imposibles de conectar: la del dolor y la del reconocimiento, la del daño y la de la reparación, la de la separación y la de la comunidad. Al derribar estigmas y permitir encuentros significativos, este enfoque contribuye a una sociedad más pacífica, más segura y, sobre todo, más consciente de la fuerza transformadora que reside en cada uno de sus miembros.

En última instancia, apostar por lo restaurativo es apostar por la esperanza: la esperanza de que nadie está definido para siempre por sus peores actos, y de que una comunidad que acompaña, comprende y repara es capaz de sanar sus heridas y construir un futuro más humano.

martes, 29 de abril de 2025

La justicia restaurativa remueve roles y estereotipos


 LAS ETIQUETAS DE LA JUSTICIA TRADICIONAL

"Si tu única herramienta es un martillo, tiendes a tratar cada problema como si fuera un clavo" decía Abraham Maslow. Cuando un infractor comete un delito automáticamente queda etiquetado y estigmatizado: es un delincuente. Además el sistema suele mentirlos porque les dice que una vez cumplida su condena y pasado un tiempo, se cancelarán los antecedentes pero lo que no se les comenta es que el estigma, el rol de infractor va a ser casi perpetuo, por eso no es de extrañar que si la sociedad le trata así,  no sepan o no vean otro camino que continuar su carrera delictiva. La Justicia Penal tradicional reparte unos roles, el de víctima y el de infractor y removerlos es prácticamente imposible. El infractor pasa a ser el delincuente sin posibilidad de reinserción, y la víctima será la víctima de por vida, lo cual no ayudará en nada a su recuperación. Pocas veces, la Justicia tradicional da una oportunidad al infractor de ser mirado por lo bueno que haga desde ese momento en adelante pero además hay pocos estímulos para que decidan no delinquir, no por temor al castigo sino porque se han dado cuenta de que no quieren volver a dañar a otra persona.

jueves, 27 de febrero de 2025

Justicia restaurativa y reinserción


 REINSERCIÓN

Suelo preguntarme, muy a menudo, si realmente creemos en la reinserción, y es que si nosotros mismos no creemos en ella, qué motivo tendrían los infractores y/o las víctimas para apostar por ello, la reinserción puede concebirse como la vuelta del infractor al marco social del que se separó, la reeducación trata de mostrar al victimario,  cuales son las normas sociales de conducta y por qué debe adherirse a ellas, ni que decir tiene que tendrá más eficacia, si se le muestra su obligación de acatar estas normas, para así no dañar a otros seres humanos (generar empatía), que si se le dice que debe hacerlo por el miedo a recibir un castigo. De la misma manera, trata esta reeducación de hacerles agentes comprometidos hacia sus obligaciones para con la sociedad, si cometió un delito debe responsabilizarse y realizar una actividad que mitigue o compense este daño ( y no será visto como un castigo sino como una prestación socialmente constructiva). Estoy convencida que todas las personas pueden reinsertarse o más bien reconectar con la sociedad, y en los jóvenes esta posibilidad es mayor,   precisamente porque por su edad es común que en su actividad delictiva influya su entorno, amistades o falsas creencias, y por eso, es más fácil que comprendan el impacto de su acción y que quieran cambiar. Realmente yo creo que todas las personas son reinsertables, con tratamientos especializados (no simples talleres) y que incorporen a la Justicia Restaurativa también. 

viernes, 21 de junio de 2024

La justicia restaurativa ayuda a remover "etiquetas"

 


EL HECHO DE IR A LA CÁRCEL

Me preocupa ver como a pesar de que tras cometerse un delito, hay todo un proceso judicial que acaba con una sentencia, si la sentencia es de culpabilidad, el infractor irá a la cárcel dependiendo del hecho delictivo, para pagar en teoría por el daño causado. Hasta ahí, todo estaría bien o al menos sería normal, sino fuera porque a pesar de cumplir con lo que la ley le impone cuando salga de la cárcel seguirá "pagando", ya que por muchos años que estuviera, en prisión para la sociedad que les rodea siempre será poco y cuando salga de la cárcel se encontrará con un entorno hostil que no le hará la vida sencilla .Si esto se mira desde una perspectiva neutral es terrible, y el sistema debería intentar mostrar a la sociedad que la pena no es eterna, igual que los roles de víctimas e infractores tampoco lo son. Sin embargo, las víctimas, ven insuficiente las penas ¿por qué? 

lunes, 11 de marzo de 2024

Por una justicia restaurativa que sea transformadora


 MÁS QUE RESTAURACIÓN TRANSFORMACIÓN

En ocasiones, he hablado de por qué la Justicia Restaurativa debe significar algo más que restauración de las personas a una situación anterior al delito, comenté esto desde el punto de vista del infractor y hoy quería hablar por qué para las víctimas, más que restaurar a una situación anterior, sería esencial una transformación de su situación. Es viable esta restauración al momento anterior a sufrir el delito? Resulta del todo muy complicada esta restauración tanto material como moral y psicológica. Si pensamos por ejemplo, en un delito con resultado de muerte, una de dos; o prohibimos la justicia restaurativa o debemos afirmar con rotundidad que es imposible hablar de restaurar o ni tan siquiera reparar materialmente, porque la pérdida de un ser querido, es irremplazable e irreparable. Realmente la Justicia Restaurativa es más eficaz en estos delitos más graves y no podemos descartarla, sobre todo porque se revela como una gran ayuda para las víctimas, con lo que está claro que el objetivo no será la restauración o reparación. El fin será la resignificación, y la ayuda para conseguir cicatrizar las heridas que el delito las ha dejado. Devolverlas a una situación anterior resulta del todo complicado no solo porque materialmente sea imposible, sino porque el hecho delictivo ha provocado un daño, ha dejado una huella latente en la historia vital de las víctimas, que para bien o para mal, supone un cambio. La justicia restaurativa precisamente ayuda a encontrar un sentido diferente a todo lo vivido, que las permita continuar con su vida.

domingo, 30 de octubre de 2022

¿A qué lobo quieres alimentar?


 INTRODUCCIÓN

Lo que tiene la magia del cine es que te enseña siempre algo y a menudo, puedes extraer algo para tu vida cotidiana, pues bien, hoy quiero recordar una historia que escuché en la película Tomorrowland:

-Hay dos lobos que están siempre luchando. Uno es la oscuridad y la desesperación. El otro es la luz y la esperanza. La pregunta es: ¿Cuál de los lobos gana?

-El que tú alimentas. Y ¿Qué tiene que ver con la Justicia Restaurativa?, pues mucho...veamos cuando el delito se comete, gana la oscuridad para el infractor y para la víctima. La víctima se siente aislada, incomprendida, humillada y sobre todo, sin comprender por qué a ella. En el infractor, también gana el lobo malo, el oscuro que le ha dado las "alas" suficientes para cometer el delito, así van a sentirse aislados como las víctimas y señalados como el delincuente que no tiene posibilidad de reinserción. 

martes, 4 de octubre de 2022

La justicia restaurativa reequilibra


REEQUILIBRAR LA "BALANZA"

La Justicia Restaurativa ayuda a reequilibrar a la víctima con respecto al infractor. Aunque parezca lo contrario, cuando se comete un delito, víctima e infractor están más unidos que nunca, es un relación de interdependencia pero en la que la víctima esta supeditada al infractor, y es que aparecen unidos por el lazo del crimen pero son lazos negativos y nada constructivos, que la hacen estar en desequilibrio con respecto al infractor. Es necesario para que la víctima pueda recuperarse del delito, y empezar su camino restaurativo hacia la sanación, cortar este lazo que los une o cambiarlo de negativo a otro positivo y que la sitúen en situación de igualdad, es decir que la haga recuperar el control de su vida. Esto solo se puede conseguir cuando pueda despojarse del rol de víctima, como oí a una víctima: "todo cambió cuando decidí dejar de sentirme víctima". Efectivamente la Justicia Tradicional potencia que las víctimas no dejen de sentirse así es más, tal parece que las considera incapaces de tomar sus propias decisiones, por eso todo es gestionado por terceros, ajenos al delito que han sufrido

jueves, 22 de julio de 2021

Los ofensores ven más legitima la justicia restaurativa

 


LOS ESTEREOTIPOS

¿Cómo vemos la delincuencia o más bien cómo vemos al ofensor?. ¿Es más fácil para los ciudadanos de a pie, ver al infractor como alguien diferente del resto de la población, como alguien que por sus circunstancias o características tiene tendencia a delinquir ? En estos casos, lo que debería hacerse es intentar neutralizar a estos infractores para evitar que vuelvan a delinquir, puesto que sus circunstancias les hacen proclives a ello. Estaríamos hablando de una justicia que excluye, estigmatiza y separa para evitar un daño al resto de la comunidad. Aunque me duela decirlo esta es la Justicia que muchas veces tenemos y que fomentamos a través de los medios de comunicación. Sin duda, para alguien que ha sufrido un delito puede ser más tranquilizador pensar que el que le ha causado un daño es una persona proclive a la delincuencia,  diferente del resto de la población, casi un demonio.Sin embargo, la realidad es que en la generalidad de los casos el infractor es alguien normal, que en un momento dado ha ido por un camino diferente y esto le ha llevado a perjudicar a otro ser humano. Esto en las víctimas se traduce en que el daño sufrido podría haberle pasado a cualquiera, este pensamiento puede resultar estresante, ya que al final pensaran que cualquiera que vive a su alrededor puede ser un potencial "delincuente". Quizá nos volvemos un poco paranoicos, sin embargo, esta forma de ver la delincuencia ayuda a prevenir, y a evitar el estigma de ser considerado un infractor, sin posibilidad de reinserción

jueves, 10 de diciembre de 2020

Las personas estamos conectadas

 


LAS RELACIONES SON IMPORTANTES

El ser humano, igual que la mayoría de los seres vivos, vive en comunidad. Desde que nacemos nos relacionamos con un grupo, la familia, el colegio, los amigos...Por eso, todos estamos interconectados y lo que hacemos afecta a los demás, igual que lo que los demás hacen, nos “toca” de forma directa o indirecta en nuestra vida. Las relaciones entre los miembros es un elemento fundamental ya que todos nosotros estamos condicionados por estas relaciones, incluso antes de nuestro nacimiento. En la medida en que nuestros padres se han mantenido juntos o se han distanciado, han estado en contacto con otros miembros de la familia y otras variables, todo esto influye en lo que somos o podemos llegar a ser. La relación con los que nos quieren y /o deberían preocuparse por nosotros, también determina nuestro carácter. Las personas nos basamos en las relaciones y en ocasiones éstas nos pueden afectar también negativamente, por el simple hecho de querer ser aceptados o queridos en el grupo.

Estas relaciones que podríamos calificar como “dañinas”, pueden repercutir en las relaciones con otras personas ajenas a ese grupo, un ejemplo claro de esto podría ser el joven que para ser admitido en el círculo de amigos, comete un delito, dañando así su relación con la víctima, por adquirir una relación con ese grupo concreto.

miércoles, 14 de octubre de 2020

Todos podemos ser buenos y malos


 TODOS PODEMOS SER BUENOS Y MALOS

Hoy quiero recordar la película y el libro "asesinato en el Orien Expres", ya que precisamente es una lucha del protagonista contra sus propias creencias. Comienza sentenciando, que sólo existe el bien o le mal, pero al final de la película, acaba aceptando la realidad, todos podemos ser buenos y malos. La trama  para el que no la haya visto o no haya leído el libro,  gira en torno a un delito, y como los indirectamente afectados por ese crimen, se unen buscando venganza. El protagonista que era tan estricto, finalmente descubre que la Justicia como tal, no proporciona el equilibrio y la sanación necesaria, y que esto lleva a las personas o a seguir sufriendo o a buscar venganza. Ante él, van surgiendo un grupo de personas que en mayor o menor medida , vieron sus vidas afectadas por el delito, y que ante la imposibilidad de sanar, deciden que la venganza es su único camino

En su lucha interna, finalmente el protagonista, se da cuenta que gente buena puede hacer cosas malas y a la inversa. Y en base a esto debemos entender que las personas privadas de libertad, merecen una oportunidad para hacer cosas buenas, ya que todos somos capaces de hacer lo mejor y lo peor.

viernes, 24 de julio de 2020

La justicia restaurativa gestiona el aspecto emocional del daño

INTRODUCCIÓN 
Cuando se habla de Justicia Restaurativa, es porque ha habido una serie de daños tras la comisión de un delito, pueden ser más graves o más leves y detrás de estos daños hay personas que sufren, en primer lugar las víctimas directas pero también las indirectas como la comunidad (familiares y allegados) y los propios infractores.
Los procesos restaurativos se centran en buscar la verdad emocional, ¿como el delito impactó en sus vidas? y ¿qué necesitarían para empezar su camino hacia la superación? Generalmente estas preguntas son para las que sufrieron el daño directamente pero los infractores también pueden tener una serie de problemas emocionales, que por una serie de circunstancias, les llevaron a cometer el delito. Como dice, uno de los internos del programa reconexión: "yo no me levanté una mañana y decidí delinquir, fue en proceso en el que influyeron en mí, muchos aspectos"
Por eso, la Justicia Restaurativa aborda el delito de una manera global, atendiendo al por qué, incidiendo en el daño causado y mirando hacia el futuro. Los procesos de esta forma se dividirían en cuatro partes importantes:
Contar la historia
Sentimientos hacia lo sucedido
Necesidades
Transformación hacia un futuro mejor

lunes, 2 de marzo de 2020

La justicia restaurativa no "etiqueta"

LAS PERSONAS SON ALGO MÁS QUE AQUELLO QUE HICIERON EL PASADO
Una vez escuché a  una víctima de un delito grave: "las personas son algo más que aquello que hicieron mal en el pasado". Y como veis, lo decía una víctima, nos parece que son muy punitivas que quieren siempre venganza, pero no es así, ni mucho menos, en muchas ocasiones he comentado que somos los que nunca hemos sido víctimas los que somos mucho más punitivas. Las víctimas lo que necesitan es sentir que se hace justicia, y para muchas de ellas justicia implica, que alguien se responsabiliza del daño que han sufrido. Los procesos restaurativos precisamente fomentan que el infractor se responsabilice y favorecen una humanización de las personas que hay detrás del rol de infractor y de víctima. Ya no son solo el infractor que no se va a reinsertar y la víctima que no sabe lo que quieres y es totalmente vulnerable. Esto para mí es un punto de partida de la Justicia Restaurativa, la eliminación de ideas preconcebidas, las "etiquetas" no son válidas para esta Justicia.