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lunes, 7 de septiembre de 2020

Somos buenos por naturaleza


 EL LADO BUENO DE LAS PERSONAS

En un mundo en el que habitualmente convivimos con delitos muy graves y que generan gran alarma social, opino que el "hombre no es malo por naturaleza", es decir pienso que estos casos son los menos y además, deberíamos poner más énfasis en estudiar e investigar por qué suceden y como en muchas ocasiones pueden estar relacionados con algún defecto en su parte del cerebro, íntimamente relacionada con la humanidad y la empatía. Estoy hablando de neurociencia y cómo se ha demostrado (leer a Daniel Reisel) que muchos de los ofensores más terribles, tienen menos desarrollada la amigdala encargada de la empatia en nuestro cerebro, lo normal es que si tenemos una infancia feliz se desarrolle de forma buena y saludable, pero algunos delincuentes no la desarrollaron (esto también demuestra que muchos infractores fueron víctimas en su día). 

EMPATÍA Y NEUROCIENCIA

Y si queremos tener una sociedad que se sienta más segura, un mundo más pacifico, deberíamos empezar a pensar que a veces el castigo ejemplar no soluciona a largo plazo qué hacer con estos infractores más "crueles". La neurociencia nos dice que la amígdala aunque de adultos, se puede desarrollar algo más y que precisamente los procesos restaurativos pueden ayudar a esto.
 

sábado, 30 de mayo de 2020

"Odia al delito y compadece al delincuente" Concepción Arenal



(imagen propiedad de Virginia Domingo)

"Odia al delito y compadece al delincuente" Concepción Arenal

Para abordar el delito  de una manera eficaz, es necesario, sin justificarlo acudir a la génesis, el por qué del delito  , a su vez esta pregunta puede ser también sanadora para las víctimas. Así ponen rostro e historia a la persona que causó el daño . Además también ayuda al infractor pues tal y como decía Concepción Arenal, no se trata de minimizar el daño del delito sino de entender que detrás del delito hay un ser humano, por eso somos duros con el delito y blandos con la persona.  Justicia restaurativa también trata de todo esto. Y como podemos ver esta forma de abordar la Justicia con mayúsculas está en el origen mismo de nuestra esencia como seres humanos ya que implica que todos los afectados por el daño están invitados a participar.