martes, 6 de enero de 2026

Mis deseos para los Reyes Magos

 


Mis deseos de este 2026: 

Que Melchor nos traiga oídos

no para escuchar sentencias,

sino para acoger historias

Que nos enseñe a sentarnos frente al daño

sin armaduras,

y a reconocer que toda herida

tiene una historia antes del golpe.

Que Gaspar nos regale tiempo

el tiempo que no concede el castigo,

el tiempo lento de la palabra

y el silencio compartido.

Porque sanar no es borrar el pasado,

es mirarlo de frente

y decidir no repetirlo.

Que Baltasar nos ofrezca valentía

la de asumir responsabilidades

sin humillación,

la de pedir perdón sin excusas,

la de reparar sin esperar aplausos.

Valentía para entender

que hacerse cargo del daño

es el primer acto de justicia verdadera.

Que los Reyes nos traigan conexiones 

donde antes hubo muros,

círculos donde hubo jerarquías,

rostros donde solo veíamos expedientes.

Que el otro deje de ser enemigo

y vuelva a ser persona.

Pido  justicia que sane

no que arrase,

que no gane venciendo

sino reconstruyendo.

Una justicia que no pregunte solo

“¿qué ley se ha vulnerado?”,

sino también

“¿quién fue herido

y qué necesita para sanar?”

Y si queda un último regalo

que sea la esperanza

de que incluso tras el daño

es posible volver a tejer comunidad.

Porque la justicia restaurativa

no promete finales perfectos,

pero sí caminos

donde nadie queda descartado.

PD. Pido volver a creer en unicornios, más amor y menos odio, y ya de paso más utopia realista para este mundo imperfecto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario