viernes, 11 de junio de 2021

¿La utopia de la justicia restaurativa?


 INTRODUCCIÓN

Muchos opinan que esto de la Justicia Restaurativa es una utopía, piensan que el ser humano es vengativo y retributivo por naturaleza, por tanto ven esta Justicia antinatural. Probablemente esto viene corroborado por la cultura de más castigo, que nos invade en los medios de comunicación en general, de ahí que parezca que las víctimas y los ciudadanos en general, son muy punitivos. Y no es que las víctimas sean más punitivas, sino que es lo único que la justicia las ofrece, para sentir que se ha hecho justicia y por eso, se agarran a esta justicia del castigo, pensando que va a satisfacer sus necesidades. Sin embargo, la realidad es otra, como no sienten que realmente se haya hecho justicia, la ven lejana y alejada a sus verdaderas necesidades, al final, la condena y el castigo nunca las parecerá suficiente, y por eso, no se puede decir que seamos muy punitivos, simplemente requerimos una justicia que nos de el protagonismo que nos corresponde, máxime si hemos sufrido un delito y además necesitamos sentir que se nos escucha y repara de acuerdo a nuestras necesidades, no como dice la ley que debe ser.

Esto implica que la reparación material para muchas, no sólo no será suficiente, sino que no será ni importante. Por todo esto, la actual Justicia Punitiva o Retributiva es precisamente una justicia menos natural que la restaurativa, y está construida a base de construcciones doctrinales, leyes y una rígida solemnidad, que no deja espacio a la responsabilización, reparación y la curación de los afectados por el delito

UTOPÍA Y JUSTICIA RESTAURATIVA

Esto anterior, si lo promueve la Justicia Restaurativa, de ahí que sea una justicia más humana, y que como se ve, está directamente enraizada en nuestra cultura, tradición, religión...en definitiva, en nuestro adn, somos más restaurativos que retributivos aunque pueda parecer lo contrario. Por ejemplo, se alude como típicamente retributivo "el ojo por ojo y diente por diente", sin embargo, la llamada ley del talión fue un gran adelanto ya que fue la primera vez, que se ponían límites al castigo y se introducía cierta proporcionalidad, probablemente muchos pensareis pero sigue siendo eminentemente punitiva y es verdad, pero también es una realidad los límites que ponían al castigo, en un intento de los "antiguos" de no extralimitarse.

ASPECTOS COMUNES JUSTICIA RESTAURATIVA Y RETRIBUTIVA

Dicho esto, tanto la reparación como retribución tienen una cosa en común y es que buscan reequilibrar las consecuencias de un delito, aunque la diferencia es cómo se va a hacer 

Con la justicia retributiva, el equilibrio se restablece devolviendo al infractor el mismo daño que causó. Sin embargo, la cantidad de sufrimiento se duplica no sólo para los directamente implicados sino también para los cercanos a ellos. Con el delito cometido sufre la familia del infractor, la comunidad pierde a un miembro, y todo ello genera más dolor.

En la Justicia Restaurativa, el papel del infractor,  pagando es al revés: él debe pagar en la medida de lo posible por el daño a través de la reparación. Se restaura el equilibrio pero no doblando la cantidad de sufrimiento sino quitando un poco este sufrimiento. Hay cierta retribución pero constructiva, la justicia restaurativa se pregunta qué clase de deuda tiene el infractor y qué debe hacer para “pagar esa deuda”. 

Si entendemos Utopía como Galeano; lo que nos hace avanzar entonces si sería una utopía porque nos ayuda a buscar la verdadera justicia, una justicia más legitima a los ojos del ciudadano.

1 comentario:

  1. “En la Justicia Restaurativa, el papel del infractor, pagando, es al revés: él debe pagar en la medida de lo posible por el daño a través de la reparación. Se restaura el equilibrio, pero no doblando la cantidad de sufrimiento sino quitando un poco este sufrimiento. Hay cierta retribución, pero constructiva, la justicia restaurativa se pregunta qué clase de deuda tiene el infractor y qué debe hacer para «pagar esa deuda»”.
    Comenté al pie:
    El ofensor debe pagar su deuda y no veo nada mejor que condenarlo a trabajar en forma no remunerada para reparar el daño que provocó su acción.
    Si con el resultado de este trabajo no remunerado se constituye un fondo de reparaciones para las víctimas, ya está una parte resuelta. La otra parte es que las víctimas sean indemnizadas con ese fondo.
    Ahora bien, si alguna víctima no quiere la reparación material, puede donar ese dinero que el Estado, recaudado a partir del esfuerzo de los ofensores, le ofrece.
    Y si quiere algo más, como explicaciones, reuniones con el ofensor responsable del daño sufrido, pedido de perdón y otras acciones, es bueno intentar lograrlo, pero no veo que sea lo esencial.
    Lo esencial es que haya reparación en vez de encierro y que a la víctima se le ofrezca una indemnización.
    Lo otro es mejorar el proceso, pero éste igual es un proceso restaurativo en la medida en que en vez de castigo se produzca la reparación, más allá de si es aceptada o no.

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