martes, 22 de junio de 2021

La justicia restaurativa trata de ayudar a las personas no agilizar la justicia

 


¿NOS ROBA EL ESTADO,  EL CONFLICTO O EL DELITO?

Nils Christie, hace ya mucho tiempo que advirtió que el estado nos roba el conflicto, a los ciudadanos y en concreto, con la justicia penal se apropia del delito como si la única y verdadera víctima fuera él. Y esto ocurre sistemáticamente y sino ¿por qué la víctima es por defecto en el juicio sobre el daño que sufrió, un mero testigo? y lo que es más triste todavía ¿por que el objetivo primordial y principal es la pena a imponer al infractor, si finalmente fuera declarado culpable y sólo después, trata la reparación del daño a la víctima? Pues porque como el estado se queda con el delito, se autoproclama víctima principal y por eso, la reparación o mitigación del daño por haber vulnerado una norma creada por él, es la pena señalada, sin priorizar en lo más importante, atender a las verdaderas víctimas, las que sufrieron el delito y sus consecuencias.

LA JUSTICIA RESTAURATIVA DEVUELVE EL PROTAGONISMO A LA VÍCTIMA

Por eso, creo que la Justicia Restaurativa se presenta como una necesidad natural de potenciar el papel de las víctimas, de devolverlas el protagonismo que merecen y qué necesitan para empezar el camino hacia la superación del delito. Sin embargo, como suele ocurrir muy a menudo, el riesgo de algo que se plantea como novedoso, surge con los que se suben al "barco" pero no para defender sus bondades, sino para apropiarse sus beneficios, una vez más en detrimento de las víctimas. ¿A qué me refiero?

Muy fácil,  son muchos los que,  una y otra vez, no se cansan de "vender" la mediación penal y la mediación en general, como Justicia Restaurativa, porque para ellos todo es lo mismo, como una forma de agilizar la justicia, y esto es de nuevo, una manera de apropiación, no ya del delito sino de los efectos positivos y beneficios que la justicia restaurativa ofrece a las víctimas. 

LA JUSTICIA RESTAURATIVA NO TIENE COMO OBJETIVO AGILIZAR LOS JUZGADOS

Por más que se empeñen, el objetivo de la justicia restaurativa no es agilizar los juzgados, y no es una institución que esté al servicio y para el beneficio de operadores jurídicos, esta justicia nace por y para las víctimas, y el fin principal es cambiar el orden de prioridad de la justicia penal, primero procurar la reparación o compensación de las víctimas e intentar que sus necesidades se vean atendidas. 

Si agilizan o no los juzgados, no es una prioridad, por cuanto en algunos casos puede que sí ocurra pero en muchos otros será todo lo contrario, pues habrá víctimas que necesitarán más tiempo para decidir si quieren participar en un proceso restaurativo, y por eso nuestro deber es darlas la oportunidad de reflexionar aunque esto signifique una demora de tiempo

1 comentario:

  1. “… el objetivo de la justicia restaurativa no es agilizar los juzgados, y no es una institución que esté al servicio y para el beneficio de operadores jurídicos, esta justicia nace por y para las víctimas…”
    El problema que existe es que, para que la justicia restaurativa se imponga directamente en el ámbito judicial, son los operadores jurídicos los que deben aceptarla y, obviamente, ellos juegan su propio juego.
    Por eso, creo que más importante que tratar de imponerla directamente - aunque, de todos modos, por más que haya confusiones de conceptos y apropiaciones indebidas, los avances que puedan hacerse mediante el impulso de las mediaciones penales no es del todo despreciable – es concientizar a los juristas, criminólogos, sociólogos, psicólogos sociales, filósofos, psiquiatras y otros intelectuales, para llegar finalmente a influir en algunos legisladores o funcionarios del poder ejecutivo, que, por convicción propia, decidan proponer la reformulación de leyes penales que tenga como meta una justicia diferente.
    Y un paso muy importante sería convencer a todos ellos de que la pena privativa de la libertad es hoy obsoleta en materia de seguridad y, dado que es también contraproducente para combatir la delincuencia, sería muy beneficioso para todos, víctimas, sociedad y ofensores - en ese orden - sustituirla por penas restaurativas, es decir, reparativas para las víctimas y repersonalizadoras para los ofensores, con tareas en vez de reclusión improductiva, ejecutadas bajo una estricta vigilancia pero fuera de las prisiones.

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