martes, 8 de junio de 2021

Curso o taller sobre justicia restaurativa no es hacer justicia restaurativa


 LA JUSTICIA TRADICIONAL SOLO VE DAÑOS MATERIALES

Cuando pensamos en el daño causado a las víctimas, especialmente si lo son de delitos graves, solemos ver los daños materiales, y es que jurídicamente los daños se valoran y se intentan reparar a través de su cuantificación, en dinero. Y por eso, algunos siempre suelen decir pero un delito grave por ejemplo con resultado de muerte no puede repararse, y así piensan que solo sería bueno los procesos restaurativos para delitos muy leves Sin embargo, no se dan cuenta que si en delitos leves es bueno para las víctimas con más razón para las de los graves, además del daño material, y en delitos muy graves la pérdida de un ser querido, hay una serie de daños morales y psicológicos que en ocasiones, como no se pueden tasar quedan sin repararse o al menos, sin la debida ayuda para mitigar sus efectos. 

¿A qué me estoy refiriendo? Pues cuando se sufre un delito, todo sobre lo que se había construido una vida más o menos feliz se quiebra, la víctima pasa por una crisis acerca de la concepción del mundo. Solemos pensar que si somos buenos, nada malo nos va a pasar, pero al sufrir el delito esto cambia radicalmente, y hace que las víctimas se pregunten ¿por qué a mi? ¿por qué si soy buena me pasan cosas malas? ¿será que el mundo es un lugar peligroso ? ¿ya no me puedo fiar de la gente de mi alrededor?. Esta crisis acerca de cómo concebimos el mundo y sobre la desconfianza en nuestros semejantes, es un daño psicológico grande, que impide a muchas víctimas dar los primeros pasos hacia su curación. 

NECESIDAD DE LAS VÍCTIMAS DE RECONEXIÓN 

Se hace complicado decir que las víctimas necesitan reintegrarse en la sociedad igual que los infractores, si éstas han dejado de creer en ella, piensan que todo el mundo es peligroso y viven atenazadas por el miedo, a que algo malo vuelva a sucederlas. Es una crisis de confianza que hace que tanto víctimas directas del delito como las indirectas ( la comunidad) necesiten respuestas y sobre todo poner rostro al infractor que hay tras el delito, y así recuperar parte del sentimiento de seguridad perdido. Por eso, la justicia restaurativa se presenta como un complemento interesante para la Justicia tradicional así mientras que esta última solo se ocupa y no como objetivo primordial, del daño material, la Restaurativa aborda las consecuencias del delito de una forma global y prestando especial atención, precisamente a estas cicatrices emocionales y psicológicas que el crimen ha causado en las víctimas. Para unas el encuentro con el infractor, servirá para ver que el infractor es una persona y que no todos los seres humanos son potencialmente delincuentes, para otras el poder expresarse, desahogarse será suficiente...pero lo que está claro es que sino se aborda de una forma restauradora estos daños psicológicos, morales y emocionales, las víctimas no podrán dejar de sentirse víctimas y vivirán "encerradas" en un teórico mundo cruel. Para otras no será posible un encuentro pero se podrán realizar muchas intervenciones restaurativas sin este encuentro directo.

NORMAS PARA VÍCTIMAS E INFRACTORES CON ENFOQUE RESTAURATIVO

Por eso, no es una mera casualidad que en España, la justicia restaurativa esté incorporada dentro de una norma de ayuda a las víctimas y además se hable de ella como Servicios de Justicia Restaurativa, estables y en coordinación con otros como los de asistencia a las víctimas, y esto no implica que nos olvidemos de los infractores, al contrario ayudando a la reparación material y moral de la víctima, estamos ayudando al infractor porque será éste el que comprenda que debe hacer lo correcto y mitigar o compensar el daño que causó. Indirectamente al infractor le estamos estimulando para que pueda sentir que va a ser mirado por lo bueno que haga desde ese momento en adelante.

 Para mí, lo ideal sería que se generalizara los programas de justicia restaurativa dentro de las prisiones y los centros de internamiento, claro sabiendo que una cosa son los programas y otra cosa son talleres (según el diccionario un taller es  un curso , generalmente breve, en el que se enseña una determinada actividad práctica o artística) claro realizar un taller con privados de libertad puede estar bien para enseñarles cosas teóricas como que implica la justicia restaurativa, la responsabilidad, pero no deja de ser un curso sobre justicia restaurativa no es que se haga justicia restaurativa porque ahí lo dejo dar un curso sobre justicia restaurativa no es hacer práctica restaurativa ni programas restaurativos en cambio  un programa implica que aplicas prácticas restaurativas, enfoque restaurativo y haces un acompañamiento al privado de libertad sobre la base de los principios de la justicia restaurativa para que reflexione sobre el daño causado y quiera compensarlo. 

El día que se entienda esto se dejará de pensar en justicia restaurativa como algo corto y rápido para ver si se puede hacer un encuentro con la víctima y así sacarlo en todos los medios de comunicación. 

1 comentario:

  1. “… los daños se valoran y se intentan reparar a través de su cuantificación, en dinero. Y por eso, algunos siempre suelen decir, pero un delito grave, por ejemplo, con resultado de muerte, no puede repararse, y así piensan que solo sería bueno los procesos restaurativos para delitos muy leves”.
    Aquí se confunde delito irreparable con daño irreversible.
    Porque el daño no es lo único que se repara. También se repara la ofensa. Y si el daño es irreversible, como en el citado caso de una muerte, siempre queda en pie la posibilidad de reparar la ofensa-
    Y pegar el grito en el cielo porque la ofensa de un daño irreversible se repare monetariamente es ignorar el valor simbólico de la reparación.
    En la actual justicia, que es retributiva, se utiliza como reparación simbólica el transmitir a la víctima que su victimario va a sufrir. Eso puede aliviar al instante, pero, con el correr de lol tiempo, es un alivio que se torna amargura, porque, además de no recibir una reparación real, la víctima siente que su deseo retaliativo la ha equiparado con el victimario, al haber logrado devolver, vía una venganza jurídica, mal por mal.
    Quizás la reparación en forma de indemnización monetaria no sea lo ideal. Podrá haber, quizás, otras formas de llevarla a cabo. Pero, desde ya, aliviar simbólicamente el dolor de la víctima mediante este tipo de reparación – si la víctima no desea quedarse con el dinero, puede donarlo – es infinitamente mejor que hacerlo mediante la exaltación de la condena que el victimario recibe.
    Los delitos no deben quedar impunes. El victimario debe pagar por el daño que provocó. Pero sería también infinitamente mejor que este pago fuera, aun cuando sólo simbólico, algo activo, como realizar gratuitamente tareas reparativas o de utilidad comunitaria, con producto y/o salario caído en favor de un fondo de indemnizaciones para las víctimas, que estar pagando con sufrimiento improductivo en el encierro.
    Eso lograría que el alivio de la víctima no se centrara en que el victimario “se está pudriendo en la cárcel” sino en que “está trabajando para repararme”.

    ResponderEliminar