viernes, 24 de julio de 2026

Justicia restaurativa y violencia sexual: los riesgos de simplificar lo complejo

Alberto Castejón, abogado del exmilitar de la Manada: «Estaría dispuesto a reunirse con la víctima para mostrar su arrepentimiento»

Alfonso Cabezuelo, que ha terminado el Grado de Psicología en la prisión de Topas, fue el primero que obtuvo beneficios penitenciarios con salidas de permiso y ha participado en el programa de Justicia Restaurativa

Confieso que, una vez más, la noticia me dejó con la misma sensación que tantas otras relacionadas con esta materia: la justicia restaurativa sigue siendo un extraordinario instrumento de marketing, pero una gran desconocida en cuanto a su verdadero significado. Cada nueva aparición en los medios parece confirmar que hemos convertido un modelo complejo y especializado en un concepto atractivo, pero extraordinariamente simplificado.

En este caso, además, confluyen varios elementos especialmente delicados: la gravedad del delito, el enorme impacto social que produjo y la posibilidad, planteada públicamente por la defensa, de un eventual encuentro con la víctima. Todo ello obliga a plantear una reflexión serena sobre cómo se están desarrollando determinadas intervenciones restaurativas y, sobre todo, sobre el mensaje que se está trasladando a la sociedad acerca de lo que realmente es  la justicia restaurativa.

Porque el problema ya no es únicamente que exista confusión. El verdadero problema es que esa confusión se está convirtiendo en pedagogía. Y cuando la pedagogía falla, terminamos creyendo que la justicia restaurativa consiste en pedir perdón, asistir a un curso y, con un poco de suerte, obtener un titular positivo. No. La pedagogía restaurativa, sencillamente, no está funcionando.

LA JUSTICIA RESTAURATIVA EN VIOLENCIA SEXUAL NECESITA VERDADEROS PROGRAMAS NO TALLERES O CURSOS RÁPIDOS

Lo primero que me llamó la atención de la noticia fue la afirmación de que esta persona había participado en un programa de justicia restaurativa. Debo reconocer que, al menos, parece que por fin se empieza a asumir algo que desde hace años llevo sosteniendo : nuestra legislación no prohíbe la justicia restaurativa en los delitos de violencia sexual o de violencia de género; lo que prohíbe expresamente es la mediación y la conciliación entre víctima y persona ofensora. Continuar leyendo: lawandtrends

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